El pleno del Ayuntamiento de El Ejido ha aprobado por mayoría una moción impulsada por el PP y solo respaldada por Vox, que insta a las Cortes Generales a regular mediante ley orgánica la prohibición de cualquier prenda que impida la identificación de una persona y cubra su rostro, como el burka o el niqab, en los espacios públicos. La propuesta, que busca además la modificación de la Ley de Bases de Régimen Local para habilitar a los ayuntamientos a establecer limitaciones propias, se suma a la reciente aprobación de una medida similar en el también municipio almeriense de Níjar. El debate plenario ha evidenciado una profunda división entre los grupos políticos, culminando con los votos a favor del equipo de gobierno y Vox, la abstención de las dos concejalas no adscritas y la oposición frontal del PSOE.
Durante su intervención para defender la propuesta, el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, argumentó que dentro de un Estado de derecho es imperativo "buscar el encaje legal para regular la provisión del burka y del niqab, que son prendas que, bajo nuestro punto de vista, no garantizan la igualdad entre hombres y mujeres, no garantizan ni favorecen en absoluto la convivencia".
Góngora subrayó que el uso del velo integral choca frontalmente con la libertad de la mujer y supone un riesgo a nivel de seguridad al impedir la identificación visual. El regidor del PP insistió en que "quien quiera llevar un burka o llevar un niqab en los espacios públicos no tiene cabida en nuestro modelo de convivencia y en nuestra sociedad del bienestar", reclamando una legislación general que ordene el uso de las vías públicas sin vulnerar la libertad religiosa en España. Asimismo, interpeló directamente a la bancada socialista denunciando una supuesta incongruencia ideológica y cuestionando "cómo se puede defender el 8M y la libertad de la mujer y defender a la vez el uso del burka".
Por su parte, el grupo municipal de Vox respaldó la iniciativa, recordando que su formación ya había presentado previamente propuestas en el Congreso orientadas a la protección integral de la dignidad de las mujeres. La portavoz de Vox enfatizó que "de ninguna de las maneras puede imperar la libertad religiosa por encima de la libertad de la mujer", reclamando la regulación urgente en los edificios públicos de ámbito municipal por cuestiones de identidad.
Desde esta formación aseguraron que rechazan de plano estas vestimentas, afirmando de forma tajante: "No queremos cárceles de tela ni que ningún símbolo del islamismo atente contra nuestra identidad, contra nuestros derechos y libertades, y contra nuestra forma de vida". Además, la representante de Vox celebró que el PP se sumara a este discurso, espetando a los populares que se alegran de que rectifiquen "sea a golpe de encuesta electoral o por el motivo que sea", tras recordar que en otras zonas del Estado español habían rechazado iniciativas idénticas meses atrás.
Desde las filas de la oposición, el portavoz del PSOE, José Miguel Alarcón, justificó su voto en contra argumentando que, si bien su partido rechaza el uso del velo integral por considerarlo una forma de violencia de género, "el PSOE no comparte la necesidad de esta moción del Partido Popular". El representante socialista afirmó que el uso de estas vestimentas no representa una preocupación real en la localidad del Poniente almeriense, asegurando textualmente: "No lo vemos como un problema para nuestro municipio, ni mucho menos, porque esta propuesta la levanta Vox, y es que solo pretende avivar el debate racista y xenófobo". Según Alarcón, estas formaciones políticas instrumentalizan estas cuestiones, ya que "la derecha y la ultraderecha solo se acuerdan de los derechos de las mujeres para utilizarlos como arma política". "El problema de El Ejido no es el burka, es Vox" afirmó.
Las concejalas no adscritas optaron por la abstención tras exponer sus reticencias sobre la redacción del texto, a pesar de mostrarse de acuerdo con el fondo de la cuestión al considerar que las mujeres que ocultan su rostro bajo estas telas se encuentran oprimidas. Las ediles reclamaron que la legislación sobre esta materia debería abordarse a nivel europeo y exigieron una aclaración fundamental respecto al régimen sancionador que propone la moción, insistiendo en que cualquier castigo debe dirigirse contra el opresor que obliga a llevar la prenda, y en ningún caso contra la mujer oprimida. En el turno de réplica que cerró el debate, el alcalde de El Ejido desestimó la petición de legislar desde Europa, defendiendo la soberanía del Estado español para actuar dentro de su marco territorial. Góngora concluyó advirtiendo que la localidad necesita una política migratoria ordenada, ya que una inmigración masiva y desordenada termina poniendo en riesgo el modelo de bienestar y la cohesión de la provincia de Almería.