Aránzazu Martín afirma que “es incomprensible que la Consejería de Educación quiera acabar con este modelo que tanto favorece la alimentación de los niños”
Pide que las cinco unidades de ictus que hay en Andalucía pasen a 16, como así se aprobó en octubre de 2016 en el Parlamento Andaluz, y aún no se ha cumplido