Un equipo de la Universidad de Granada compuesto por 15 estudiantes, 2 técnicos arqueólogos, 1 director de las excavaciones y 1 asesor científico trabajarán durante dos meses en el yacimiento.
Las pruebas de fertilización en tierras agrícolas así como el control de calidad de suelos y lodos tratados, se llevan a cabo a través de un exhaustivo seguimiento analítico por parte de Codeur Lab.