La lucha contra el Virus del Nilo Occidental (VNO) arranca este 2026 con una antelación sin precedentes. Las labores de tratamiento y control de los vectores de esta enfermedad comenzarán de forma oficial en los primeros días de marzo, adelantando el calendario habitual para anticiparse a la proliferación de los mosquitos transmisores. Esta decisión responde a la necesidad de blindar la salud pública tras los positivos registrados el pasado ejercicio, entre los que figuró un caso confirmado en el municipio de Mojácar, en la provincia de Almería.
La estrategia para este año introduce una novedad operativa clave: la ampliación del perímetro de seguridad. Las intervenciones se realizarán ahora en un radio de 1,5 kilómetros alrededor de los núcleos urbanos, zonas diseminadas y áreas secundarias. Este incremento de la superficie de actuación, que supera en casi un 94% los criterios aplicados anteriormente por la Junta de Andalucía, busca un control mucho más riguroso de los focos de cría en entornos periurbanos donde el mosquito suele prosperar.
Para garantizar la eficacia en zonas de difícil acceso, se consolidará el uso de tecnología avanzada. Los drones serán protagonistas en las tareas de fumigación y vigilancia, permitiendo llegar a espacios donde los medios aéreos tradicionales o los equipos terrestres tienen limitada su movilidad. Estos dispositivos actuarán no solo en zonas de cultivo, sino en cualquier paraje natural o estancamiento de agua que represente un riesgo.
Aunque el grueso de las actuaciones preventivas se concentra en las zonas de mayor riesgo entomológico señaladas por la Junta de Andalucía, la detección de un infectado en Mojácar durante la campaña anterior ha puesto en sobreaviso a las autoridades sanitarias de toda la región. Aquel caso en Almería, junto a los registrados en otras provincias, ha motivado un refuerzo de los medios materiales y humanos para asegurar que la protección llegue a todos los ámbitos de la sociedad.
Expertos de la Estación Biológica de Doñana-CSIC identifican a las especies Culex pipiens y Culex perexiguus como los principales responsables de la transmisión del virus. Por ello, se recomienda a la población mantener la vigilancia en jardines y zonas privadas, evitando acumulaciones de agua estancada. Con este plan coordinado, se pretende que los ciudadanos puedan afrontar la temporada estival con mayores garantías de seguridad frente a una amenaza que, aunque el año pasado se superó mayoritariamente sin secuelas, exige una respuesta institucional firme y sin fisuras.