La borrasca Leonardo ha dejado un rastro de devastación en el campo andaluz, con pérdidas preliminares estimadas en torno al 20% de la producción agrícola regional, según las primeras evaluaciones realizadas por la Junta de Andalucía.
El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha visitado este viernes zonas afectadas como Cantillana (Sevilla), donde ha comprobado de primera mano los daños en fincas inundadas. "Aún es pronto para datos definitivos, pero las primeras estimaciones apuntan a pérdidas del 20% de la producción agrícola de #Andalucía por la #BorrascaLeonardo", ha señalado el consejero en un mensaje difundido en redes sociales.
Fernández-Pacheco ha anunciado que la Consejería solicitará la declaración de catástrofe natural en el sector agrario a través del Comité de Catástrofes, Desastres Naturales y Fenómenos Meteorológicos Adversos. El objetivo es activar mecanismos de ayuda inmediata para agricultores y ganaderos, garantizando que "el campo andaluz no se quede solo" ante esta situación de emergencia.
El temporal, con lluvias intensas y persistentes, ha provocado inundaciones generalizadas, encharcamiento de parcelas, retrasos en siembras y cosechas, y daños especialmente graves en cultivos como el olivar —donde algunas estimaciones sectoriales apuntan a caídas del 50-80% en zonas como Jaén—, frutos rojos, hortalizas y estructuras como invernaderos. Organizaciones agrarias calculan pérdidas millonarias, con impactos que van desde la pérdida de producción hasta dificultades en la recolección y mortalidad en explotaciones ganaderas.
La Junta ya ha mantenido contactos con el Ministerio de Agricultura para activar la reserva de crisis de la PAC y explorar fondos adicionales del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, además de medidas para reforzar la resiliencia hídrica.
Mientras el temporal Leonardo se aleja, la atención se centra ahora en la borrasca Marta, que podría agravar la situación a partir del fin de semana con nuevas precipitaciones en las mismas zonas ya saturadas de agua. La declaración de catástrofe natural busca agilizar las ayudas y evitar un impacto mayor en uno de los pilares económicos de Andalucía.