El plan para la vuelta a la actividad de los Refugios de la Guerra Civil de Almería suma un nuevo capítulo técnico. Tras cerca de 16 meses con las puertas cerradas al público, el gobierno municipal ha abierto el proceso de contratación para ejecutar una serie de actuaciones complementarias en las galerías subterráneas. El proyecto cuenta con un presupuesto de licitación que roza los 382.800 euros y surge a raíz de una modificación en la planificación inicial aprobada la pasada primavera, orientada a optimizar el recorrido turístico.
La estrategia, diseñada de forma conjunta por los departamentos de Urbanismo y Turismo, aprovecha la gran transformación en superficie que experimenta el Paseo de Almería para renovar las tripas de este icono patrimonial. Las empresas interesadas en asumir las obras disponen hasta las semanas finales de julio para presentar sus propuestas, abriendo un plazo de ejecución material de cuatro meses. Este calendario reajusta los plazos del espacio histórico, cuya reapertura se contemplaba para la presente temporada estival tras pasar por una fase previa de restauración y musealización.
Nuevas salidas de emergencia a través de plazas céntricas
El área de intervención delimitada en el subsuelo comprende el trazado que discurre desde la zona norte del Paseo de Almería hasta el punto de salida de la Plaza Pablo Cazard, integrando además los ramales secundarios que enlazaban con los antiguos accesos de la Plaza Urrutia y la Plaza Marqués de Heredia.
Uno de los pilares de este contrato es el refuerzo de los protocolos de evacuación. Para conseguirlo, la reforma estructural transformará los antiguos quioscos ubicados en Marqués de Heredia y Urrutia en salidas de emergencia plenamente funcionales, cumpliendo así con una de las metas de recuperación urbana fijadas por la administración local. A estas vías de escape se añadirá un nuevo itinerario hacia el exterior en la Plaza del Educador, una solución técnica que se ha desbloqueado tras completarse la mudanza del centro de transformación eléctrica que ocupaba dicha superficie.
Conectividad y tecnología bajo tierra
Más allá de la seguridad estructural, el proyecto prevé dotar al recinto de una infraestructura técnica del siglo XXI. El interior de las galerías se someterá a una renovación completa de sus sistemas de ventilación forzada y alumbrado, adaptándolos de forma estricta a las normativas de protección vigentes. Asimismo, los pabellones de entrada y las salas interiores contarán con una red de comunicación wifi, megafonía para emergencias y dispositivos avanzados de detección de incendios, facilitando las labores de mantenimiento y mejorando la interacción con el visitante.
Respecto a este despliegue, la responsable municipal de Urbanismo, Eloísa Cabrera, ha calificado la tramitación de este contrato como un avance fundamental para consolidar la protección y el atractivo de uno de los conjuntos patrimoniales de mayor carga simbólica para los almerienses.
En sintonía con estas declaraciones, el titular del área de Turismo, Joaquín Pérez de la Blanca, ha puesto en valor el trabajo sincronizado entre las distintas concejalías, señalando que la inversión no solo modernizará las instalaciones subterráneas, sino que garantizará los máximos estándares de seguridad en un recurso turístico que registra un flujo de miles de usuarios a lo largo del año.