El segundo foro por la sostenibilidad organizado por Cajamar ha servido para poner de relieve la fortaleza de las empresas almerienses que, como Cosentino, compiten en la primera línea del comercio mundial. Fernando Pérez, responsable de logística de la multinacional radicada en el Almanzora, ha sido contundente al definir el papel que juega su departamento dentro de la estructura corporativa, asegurando que "la logística en Cosentino es estratégica".
Esta relevancia no es solo una declaración de intenciones, sino que se traduce en una presencia directa en la toma de decisiones al más alto nivel, ya que, según ha explicado Pérez, "está en el consejo de dirección el vicepresidente de Supply Chain". Esta jerarquía responde a la necesidad de gestionar una operativa de enorme complejidad, dado que la compañía ofrece "distribución y cobertura a 120 países desde un único punto de fabricación que es Almería", una circunstancia que hace que el éxito de la marca dependa de que la logística sea "estratégica al primer nivel".
En su intervención, Pérez ha incidido en que la esencia de esta disciplina radica en "buscar soluciones a los problemas", una tarea que se vuelve especialmente exigente en el contexto actual. El responsable de Cosentino ha reconocido con honestidad ante el auditorio que "la situación geopolítica no ayuda, la verdad", haciendo referencia a los constantes desafíos que enfrentan las rutas comerciales.
Para mitigar estos riesgos, la empresa apuesta por la excelencia en sus alianzas, subrayando que en momentos de incertidumbre "lo que tienes que tener son colaboradores de primer nivel". En este sentido, ha destacado que la firma almeriense trabaja codo con codo con "las principales empresas marítimas del mundo" para garantizar que sus productos sigan llegando a todos los rincones del planeta con la máxima eficiencia.
La capacidad de adaptación de la industria de Almería ha quedado patente cuando Fernando Pérez ha abordado las tensiones actuales en puntos críticos del mapa, como las que se están viviendo en el Estrecho de Ormuz. Ante el bloqueo o la dificultad de ciertas rutas, la estrategia de la multinacional es clara y pragmática: "si no puedes ir por el este, tendrás que ir por el oeste". Esta flexibilidad logística es la que permite que el flujo de mercancías no se detenga, manteniendo siempre el foco en el objetivo final de la actividad económica. Para el directivo, "el cliente es lo primero y le tienes que dar servicio", una máxima que rige los esfuerzos de una empresa que ha convertido a la provincia en un nodo exportador de referencia para el Estado español, capaz de sortear las crisis internacionales con solvencia y visión de futuro.