www.noticiasdealmeria.com

#COVID19 día 89
No, no nos los merecemos

jueves 11 de junio de 2020, 20:58h

google+

Comentar

Imprimir

Enviar

Escucha la noticia

Colea aún la singular situación a la que nos hemos visto abocados como consecuencia de la pandemia del COVID19, con más de un mes encerrados en nuestras viviendas a cal y canto, luego con salidas reglamentadas, y ahora, aprendiendo a adaptarnos a modo de vida que espero y deseo sea coyuntural, y que esa coyuntura sea lo más breve posible.

En este tiempo, no solo nosotros hemos dado muestras de una capacidad sorprendente de adaptación al enclaustramiento, sobrellevando el teletrabajo quien ha tenido la fortuna de poder hacerlo, sobrellevando el miedo al desempleo entre quienes han sido objeto de un ERTE, sobrellevando la escasez económica en muchos casos, sobrellevando –por qué no decirlo- la tensión de 24 horas de vida familiar, tensionada además por las circunstancias de confinamiento.

No sé si hemos salido más fuertes, porque miles de personas –no sabemos aún cuantas realmente- no han salido, y el resto, aún seguimos saliendo y desconocemos en qué condiciones lo haremos unos, y en qué condiciones lo harán otros.

Hemos aplaudido, una veces de modo literal y en otras con el corazón, a quienes han estado en la primera línea del frente contra el virus porque su profesión así se lo exigía, y han tenido que ir a diario mucho más allá de esa exigencia del deber porque de otra manera no llegaban, y sabían que si ellos no llegaban, los demás tampoco lo haríamos.

Junto a los profesionales han estado los voluntarios que han recogido y repartido comida o medicinas a personas vulnerables, o que estaban solas, como ancianos, o que han llevado incluso el material a escolares que lo dejaron en el colegio al salir precipitadamente, los que han seguido ahí cada minuto.

Sí, la sociedad en general ha sacado lo mejor de sí misma para superar lo más duro de la pandemia, aguantando sin rechistas día a día, semana a semana, mes a mes, incluso sin poder ver a sus familiares muertos, sin poder acudir a los entierros, y eso después de no haberles podido acompañar en los hospitales, o en las residencias.

Es por eso que no os merecemos. No os merecemos a quienes crispáis de modo extemporáneo a la sociedad, que está rota y dolorida, que está convaleciente aún.

No os merecemos a quienes sin venir a cuento nos ponéis sobre la mesa temores ante un golpe de Estado sin más fundamento que quien lo suelta, y no os merecemos a quienes dais discursos prefabricados de ataque al rival aunque éste vaya a votar a favor de tu propuesta, y no os merecemos a quienes agitáis las calles y las redes sociales en un momento como este, y no nos merecemos a quienes os echáis los ancianos muertos a la cabeza de modo partidista porque os preocupan los de Madrid porque quien gobierna, pero no los de Aragón o Cataluña que, siendo más, son comunidades gobernadas por otros.

No os merecemos a quienes hacéis promesas que no cumplís, jugando con las esperanzas vitales de la gente, a quienes aprovecháis esta situación crítica para jugar al cortoplacismo político, para meter más asesores, para ocultar información pública, para meterse en el CNI por la puerta de atrás, para hablar de un proceso constituyente, para ajustar cuentas con algunos medios de comunicación, y en general, dejarlos convertidos en trincheras bloqueadas en las que algunos sí están donde quieren, pero otros están donde han caído, pero haciéndole un daño inmenso a la profesión.

No os merecemos.

La gente, en general, no os merece.

Rafael M. Martos

Editor de Noticias de Almería

Periodista. Autor de "No les va a gustar", "Palomares en los papeles secretos EEUU", "Bandera de la infamia" y de "Más allá del cementerio azul".