Un vasto operativo de emergencia se ha desplegado en la provincia de Almería para combatir un incendio forestal que se desató en la noche del jueves en el paraje de La Alcarria, en el término municipal de Lubrín. La rápida propagación de las llamas ha llevado a las autoridades a declarar la situación de emergencia y a ordenar la evacuación de dos zonas habitadas en el cercano municipio de Bédar.
El Plan INFOCA, el servicio andaluz de extinción de incendios forestales, elevó el nivel de alerta a la fase 1, indicando que el fuego ya no solo afecta a la zona boscosa, sino que también representa un riesgo inminente para la seguridad de las personas y sus bienes.
Evacuación preventiva en la zona afectada
Debido al avance del incendio, se ha procedido al desalojo preventivo de las áreas conocidas como Los Albaricos y La Fuente de los Albaricos. El consejero de Interior de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, confirmó la movilización de un contingente significativo de recursos, incluyendo once equipos de bomberos forestales, cinco camiones autobomba y numerosos técnicos especializados, todos ellos concentrados en las labores de contención.
La situación se complica por las adversas condiciones meteorológicas, con rachas de viento que alcanzan los 38 km/h en la cercanía del fuego, lo que dificulta enormemente las tareas de extinción. Aunque la labor de los medios aéreos está suspendida durante la noche, el despliegue terrestre trabaja sin interrupción para establecer un perímetro de seguridad y frenar el avance de las llamas.
La magnitud del siniestro es tal que la columna de humo y el resplandor de las llamas son visibles desde diversos puntos de la comarca del Levante almeriense, como Vera, Antas y Mojácar. El recuerdo de recientes incendios en la región, como los ocurridos en El Pocico y Cortijo El Marchalico, mantiene a la población y a los servicios de emergencia en un estado de máxima alerta.