La policía nacional ha procedido a la detención en Almería de un individuo que operaba como presunto marchante de arte, acusado de apoderarse de diversas piezas pictóricas que le eran confiadas para su comercialización. El sospechoso, que ya contaba con antecedentes por prácticas similares, está siendo investigado por un perjuicio económico que supera los 40.000 euros, afectando a coleccionistas particulares que perdieron el rastro de sus obras tras entregárselas para su tasación y venta.
El historial delictivo que se le atribuye incluye la sustracción de piezas de un altísimo valor artístico y económico. Entre los casos más destacados que han salido a la luz durante las indagaciones se encuentra la apropiación de un conjunto de siete lienzos del reconocido acuarelista Julio Visconti, cuyo valor se estima en 8.900 euros. No obstante, el golpe más cuantioso está vinculado a la desaparición de una obra firmada por el maestro cordobés Julio Romero de Torres, valorada en 25.000 euros, así como un cuadro del referente del movimiento indaliano, Jesús de Perceval, tasado en más de 6.000 euros.
La operación policial más reciente tuvo su origen a mediados del pasado mes de febrero, cuando un residente de Almería capital interpuso una denuncia tras verse afectado por el proceder del investigado. El denunciante relató que había puesto en manos de este supuesto profesional cuatro obras —un óleo de Cortés Alascio y tres acuarelas del artista Luis Cañadas— con el objetivo de que este mediara en su venta. A pesar de que el acuerdo contractual establecía un margen de treinta días para concretar la operación, el plazo expiró sin que el propietario recibiera el dinero ni recuperara sus cuadros, valorados en 1.150 euros.
Falsa acreditación profesional
Para tejer su red de engaños, el detenido se presentaba ante los clientes potenciales como perito tasador judicial de arte, una condición que utilizaba como señuelo para proyectar una imagen de solvencia y profesionalidad. En la documentación que entregaba a los propietarios, hacía constar de forma fraudulenta un número de licencia profesional y presumía de su pertenencia a una prestigiosa asociación del sector.
Sin embargo, las verificaciones realizadas por la policía nacional han desmentido tal condición. Los investigadores pudieron confirmar que el arrestado había sido expulsado de la Asociación Nacional de Tasadores, Peritos y Mediadores en el año 2016. Desde entonces, carecía de cualquier tipo de habilitación para ejercer bajo el amparo de dicha entidad, lo que convierte sus actividades de los últimos años en un ejercicio de falsedad para facilitar la apropiación indebida de las piezas.
El arresto se materializó a comienzos de marzo en las dependencias policiales de la ciudad. Actualmente, el procedimiento judicial se encuentra bajo la tutela del Tribunal de Instancia de Almería, concretamente en su Sección de Instrucción número 1, donde se dirimirán las responsabilidades penales derivadas de estos hechos.