El Senado ha sido testigo de un encendido debate parlamentario en torno a la moción presentada por el Grupo Parlamentario
PP, en la que se ha instado al Gobierno de España a adoptar medidas inmediatas para subsanar la deuda en materia de infraestructuras y actuaciones hídricas con el territorio andaluz. La iniciativa, defendida por el senador almeriense Rodríguez-Comendador Pérez, ha puesto el foco de manera prioritaria en la situación de extrema vulnerabilidad de la provincia de
Almería. El parlamentario ha recordado la singularidad climática de su tierra al señalar que
"Andalucía se enfrenta desde hace años a una situación hídrica bastante crítica", una realidad que conoce de primera mano al proceder de una
"zona con el único desierto como tal de Europa, el desierto de Tabernas". Durante su intervención, ha denunciado que la existencia de numerosas obras hidráulicas de interés general pendientes de ejecución supone un grave agravio para el desarrollo de la provincia, insistiendo en que la gestión del agua es una cuestión de supervivencia, ya que
"hablar del agua en Andalucía es hablar del agua que no solo se necesita para beber, sino también para comer".
La urgencia de estas infraestructuras radica en el peso determinante que el sector primario tiene en la economía almeriense, con 35000 hectáreas de invernadero que el pasado año generaron exportaciones por valor de más de 3000 millones de euros hacia el mercado europeo. En este sentido, Rodríguez-Comendador ha advertido de que esta potencia productiva, considerada la huerta del continente, se encuentra amenazada si no existen garantías hídricas sólidas. Para el senador popular, la labor de prevención y gestión es una obligación ineludible, defendiendo la actuación de la Junta de Andalucía que, según sus datos, ha invertido 125 millones de euros en la limpieza de cauces y 100 millones en la mejora de presas desde 2019. Sin embargo, ha recalcado que la solución definitiva depende de las competencias estatales, afirmando que "Andalucía no puede seguir esperando. Y el Gobierno de España debe decidir si quiere ser parte de la solución o seguir formando parte del problema".
Por su parte, el PSOE ha cuestionado la moción, calificándola de "postureo" y acusando al PP de falta de coherencia en la gestión de fondos. El portavoz socialista, González Fernández, ha defendido las inversiones realizadas por el Ejecutivo central, citando específicamente los más de 176 millones de euros destinados al impulso de la desaladora del Bajo Almanzora y la nueva planta de Almanzora II en la provincia de Almería. González Fernández ha llegado a reivindicar que infraestructuras clave como las desaladoras de Carboneras, de Almería capital y de Dalías "tienen el sello del Partido Socialista", reprochando a los populares que, a su juicio, no han ejecutado ninguna planta de este tipo durante sus mandatos y que proyectos cruciales fueron abandonados en un cajón.
Este cruce de declaraciones ha provocado una contundente réplica final por parte de Rodríguez-Comendador, quien ha desmentido la autoría socialista de dichas plantas basándose en su propia experiencia política local. "La desaladora de Almería capital la hizo el Gobierno del PP de Almería capital... con el Gobierno de José María Aznar", ha recordado con vehemencia, añadiendo que la instalación de Carboneras también fue fruto del plan hidráulico de esa misma etapa. En un tono muy directo, el senador almeriense ha exigido rigor a la bancada contraria, sentenciando que "aquí somos ya muy mayores para que nos vengan con milongas" y ha instado al Gobierno de España a ponerse a trabajar para reducir la extensa lista de 17 obras hidráulicas de interés general que permanecen pendientes en la provincia, entre las que se encuentran el encauzamiento de la rambla de Fiñana y las conducciones necesarias para abastecer al pantano de Benínar.
El debate ha concluido con la intervención de otros grupos como la Izquierda Confederal, que ha manifestado su apoyo a la iniciativa desde el respeto institucional, subrayando la importancia de la planificación hídrica en territorios con estrés hídrico, aunque alertando contra el uso electoralista de la Cámara. No obstante, el mensaje central de la jornada ha sido la necesidad de que el Estado español cumpla sus compromisos financieros y de ejecución efectiva para no frenar el crecimiento de Almería, una provincia que, según las palabras finales del senador popular, seguirá reclamando lo que le corresponde hasta que "esta retahíla de solicitudes va disminuyendo" a medida que se conviertan en realidades sobre el terreno.