La Coordinadora de Asociaciones Vecinales de los Pueblos del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar ha protagonizado una contundente movilización ciudadana para denunciar la precariedad de los servicios básicos que sufre esta zona estratégica de la provincia de Almería. Durante la jornada del domingo, a las doce del mediodía, el estruendo de las caceroladas unificó la protesta en las seis localidades más castigadas por las deficiencias en los suministros de electricidad y telecomunicaciones, evidenciando un malestar profundo que se extiende por buena parte del litoral almeriense.
El epicentro de las concentraciones se situó en puntos emblemáticos como la plaza Marga Estebaranz de San José, donde cerca de un centenar de personas, incluyendo residentes del núcleo cercano de Pozo de los Frailes, manifestaron su hartazgo. Un volumen similar de participación se registró en la plaza de la Berenjena de Las Negras, donde se unieron vecinos de Las Hortichuelas. La movilización se replicó con fuerza en La Isleta del Moro con cuarenta asistentes, en la plaza del Tenis de Rodalquilar con una cifra equivalente, y en la plaza de Agua Amarga, donde se congregó más de medio centenar de afectados. Especialmente significativa fue la respuesta en la pequeña pedanía de Las Presillas Bajas, que logró reunir a más de treinta personas entre vecinos y familiares en un acto de solidaridad local.
El trasfondo de esta protesta radica en una situación insostenible que se prolonga desde hace más de un mes, periodo en el que se han sucedido decenas de microcortes diarios de luz y telefonía. La gravedad de la crisis eléctrica ha alcanzado cotas críticas en núcleos como Las Negras o Agua Amarga, donde las interrupciones del suministro han llegado a durar muchas horas. Este escenario se ve agravado por la inestabilidad de la señal telefónica, independiente incluso de los fallos eléctricos, y por la deficiente recepción de la televisión, ya que desde hace casi dos meses la ciudadanía de la zona solo tiene acceso a los canales de titularidad privada, limitando el derecho a la información en el Parque Natural.
Desde la portavocía de la Coordinadora se ha reconocido la labor de mediación del Ayuntamiento de Níjar ante la empresa Endesa, responsable del suministro eléctrico en la zona, aunque se reclama un compromiso municipal mucho más ambicioso y acorde a la magnitud del conflicto. Existe una percepción generalizada entre el vecindario de ser tratados como ciudadanos de segunda categoría dentro del término municipal. Los residentes denuncian que las grandes inversiones en infraestructuras y servicios esenciales se concentran habitualmente en los núcleos urbanos de mayor tamaño de la provincia, dejando al Cabo de Gata en una situación de abandono sistemático que afecta no solo a la energía, sino al conjunto de los servicios públicos municipales.