El comienzo del año dos mil veintiséis ha dibujado un escenario económico complejo y lleno de matices para la provincia de Almería. Según los últimos datos consolidados hasta el mes de mayo, el indicador sintético de actividad que elabora el Colegio de Economistas, marcó una tímida variación positiva de un punto durante el mes de marzo.
Este dinamismo se refleja claramente en el sector exterior, donde las exportaciones totales registradas en febrero se dispararon un 19,1 por ciento, alcanzando un valor de 774.214,5 miles de euros. Dentro de este volumen, el motor agrícola sigue siendo fundamental; las exportaciones de frutas y hortalizas facturaron 606.795,5 miles de euros, lo que supone un contundente crecimiento del 23,3 por ciento en términos económicos, a pesar de que el volumen exportado se contrajo un 11,8 por ciento, bajando hasta las 295.844,7 toneladas. Por su parte, la piedra natural no corrió la misma suerte, ya que sus ventas al exterior descendieron un 14,9 por ciento, situándose en 34.458,1 miles de euros. En marcado contraste con las ventas al exterior, las importaciones totales hacia Almería sufrieron un desplome histórico del 72,8 por ciento, quedándose en 263.075,6 miles de euros.
En el ámbito turístico, Almería experimentó un notable resurgimiento al cierre de marzo. Los establecimientos hoteleros acogieron a 85.103 viajeros, lo que representa una importante subida del 22,6 por ciento, mientras que las pernoctaciones se elevaron un 28,6 por ciento hasta registrar 315.297 estancias. Estos incrementos permitieron alcanzar un porcentaje de ocupación del 40,44 por ciento, todo ello en un contexto en el que la tarifa media diaria descendió un 4,4 por ciento, situándose en 63,0 euros.
A pesar de estos buenos datos primaverales, el balance del último trimestre del año anterior dejó un saldo ligeramente negativo, con una caída del 1,5 por ciento en el número de turistas totales, que sumaron 445.191 personas. No obstante, el gasto medio diario de estos visitantes experimentó un avance del 7,4 por ciento, situándose en 72,5 euros por persona.
El pulso del consumo y la demanda interna en Almería también muestra comportamientos desiguales. El consumo de electricidad, analizado hasta septiembre del pasado ejercicio, reflejó una caída general del 8,1 por ciento con un total de 321.563 megavatios hora, viéndose arrastrado por el consumo doméstico, que bajó un 5,7 por ciento al quedarse en 112.207 megavatios hora. En cuanto a los carburantes, el mes de febrero dejó un incremento del 8,4 por ciento en el consumo de gasolina, que alcanzó las 6.341 toneladas, mientras que la demanda de gasóleo se retrajo un 2,1 por ciento con 37.325 toneladas consumidas.
En paralelo, la actividad del transporte y la movilidad en la provincia de Almería ha arrojado datos llamativos. La matriculación de turismos en marzo avanzó un 8,5 por ciento, registrándose 704 nuevas unidades, mientras que la matriculación de vehículos industriales experimentó un ligero retroceso del 1,0 por ciento, contabilizando apenas 202 unidades.
El transporte aéreo mantuvo una tendencia alcista, logrando mover a 60.031 pasajeros durante marzo, lo que se traduce en una mejora del 11,3 por ciento. La cruz de la moneda la ofreció el tráfico marítimo de viajeros, que se hundió un 32,1 por ciento al transportar solo a 26.126 personas. Sin embargo, el movimiento de mercancías a través de las infraestructuras portuarias compensó esta caída, anotándose un robusto repunte del 37,9 por ciento para mover un total de 569,9 miles de toneladas.
El sector inmobiliario de Almería sigue exhibiendo una notable fortaleza. La compraventa de viviendas creció un 14,5 por ciento en febrero, contabilizándose 1.397 operaciones, una tendencia que viene acompañada de un aumento considerable en los precios. Al finalizar el cuarto trimestre del año anterior, el valor medio del metro cuadrado se había encarecido un 9,0 por ciento, estableciéndose en 1.388,5 euros. Este dinamismo del mercado residencial se vio precedido por una explosión en las viviendas libres iniciadas, que en diciembre experimentaron un vertiginoso crecimiento del 524,1 por ciento con 181 proyectos.
En el ámbito de la inversión, las cuentas públicas y el tejido empresarial de Almería, las estadísticas muestran una recaudación dispar. Los ingresos por el Impuesto de Sociedades mermaron un 9,1 por ciento en febrero, quedándose en 7.272 miles de euros, al tiempo que la recaudación por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas mejoró también en la misma proporción, un 9,1 por ciento, alcanzando los 62.972 miles de euros.
Por su parte, el espíritu emprendedor parece ganar tracción en Almería, ya que la creación de sociedades mercantiles repuntó un 35,3 por ciento en marzo, con 188 nuevas empresas constituidas. Todo ello pese a que el índice de confianza empresarial se ha resentido, marcando una caída del 3,8 por ciento para el segundo trimestre del año al situarse en 128,3 puntos, y a que la licitación de obra pública en el arranque de año cayó un 7,2 por ciento hasta los 101.519 miles de euros, si bien la licitación oficial gubernamental subió un 5,0 por ciento aportando 20.150 miles de euros.
El mercado laboral aporta, quizás, la visión más preocupante para la economía de Almería. El primer trimestre dejó un severo repunte de parados, sumando 65,3 miles de personas tras dispararse un 37,5 por ciento, lo que elevó la tasa de desempleo al 16,6 por ciento. De forma paralela, la cifra de personas ocupadas se redujo un 1,7 por ciento, quedando en 329,4 miles, mientras que la población activa menguó un 3,0 por ciento hasta los 394,8 miles de personas, fijando una tasa de actividad del 60,7 por ciento.
Pese a esta sacudida inicial, los registros más recientes de abril arrojaron cierta mejoría en los listados de empleo, con un descenso del 9,0 por ciento en los demandantes, que se situaron en 41.257, y un ligero incremento del 0,9 por ciento en la firma de contratos, que sumaron 19.822 formalizaciones. En este mismo mes, el sistema de afiliación registró 344.938 afiliados medios, un avance interanual del 1,9 por ciento.
Finalmente, la presión sobre los bolsillos continúa al alza en Almería; el Índice de Precios al Consumo subió un 3,5 por ciento en marzo hasta situarse en 102,6 puntos, mientras que el incremento salarial pactado en la provincia apenas alcanzó el 2,53 por ciento, y las prestaciones por desempleo debieron dar cobertura a 34,22 miles de beneficiarios, un 9,9 por ciento más que el periodo anterior.