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Gabriel: Padres, guardias y políticos

miércoles 14 de marzo de 2018, 11:03h

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"La Justicia no es lo mismo que la Ley,

la una nuestra, la otra un papel"

(Obus)


PADRES EJEMPLARES

No, no quiero que la vida tenga que ponerme a prueba en esto, porque la humanidad de padres como Ángel y Patricia, como los de Mariluz Cortés, como los de Marta del Castillo… y tantos otros, está solo al alcance de muy pocos, y a los demás, sencillamente, nos deja a la altura del betún, que debe ser tan baja que ya es algo que ni se usa.

Hace falta tener una capacidad fuera de lo normal para sostenerse en pie cuando te revientan el corazón.

Ni tan siquiera que los culpables de tan atroces crímenes sean condenados en un juicio justo, y por tanto se evidencie su incapacidad para defender lo indefendible, puede devolverle el futuro asesinado a estos críos que lo tenían todo por delante, y a sus padres, que nunca jamás volverán a ser los mismos.

Ellos han logrado que sus hijos sean un poco nuestros también, que esas sonrisas las veamos también en los nuestros, que el futuro de los nuestros se lo brindemos también a ellos. Que su lucha, sea también la nuestra.

Admiración y cariño es lo único que puedo intentar transmitirles a todos ellos. Os acompaño en el sentimiento.

GUARDIAS COMPETENTES

Una de las primeras cosas que te enseñan en la Facultad de Periodismo es que la objetividad no existe, porque somos sujetos quienes la transmitimos, sujetos quienes la protagonizan, y sujetos quienes las reciben, por lo que debemos intentar acercarnos lo más posible a ella a sabiendas de que nunca vamos a llegar.

Vaya eso para quienes desde su subjetividad, se arrancan contra los medios de comunicación cuando se critica una actuación concreta de la Guardia Civil o de cualquier otro cuerpo de seguridad del Estado, pero no atienden cuando estos mismos medios alaban su trabajo.

Recuerdo cuando les cuestioné en la investigación del caso de la bebé onubense Miriam, un absoluto despropósito de principio a final. Pero ahora, en el caso de Gabriel, hay que felicitarles de principio a final.

Han hecho un trabajo impecable, hasta el punto de que Ana Julia podrá decir lo que le venga en gana, porque los agentes de la UCO han hecho una investigación tan exhaustiva y lo han dejado todo tan atado, que a estas alturas sus mentiras serán desmontadas, y que declarar la verdad cuando el caso está resuelto no le rebajará la condena.

Y ahí lo más importante es que la profesionalidad con la que han actuado en este caso ha logrado no solo detener a la culpable confesa, sino también encontrar el cuerpo, para que pueda descansar en la paz que esa mala mujer le arrebató a sus tiernos ocho años.

También grandes, muy grandes otros implicados en estas tareas, como la Policía Nacional, la Local de Níjar, los Bomberos, el 112, la AMA… y todos los voluntarios que han acudido por sus propios medios a echar un mano rastreando durante doce días cada palmo del Parque Natural de Cabo Gata con la única esperanza de encontrar a nuestro Gabriel.

POLÍTICOS DEMAGOGOS

La palabrería de los políticos a veces ocasiona sonrojo, y en el caso de la desaparición de Gabriel no ha habido excepción. Qué le vamos a hacer.

Es sonrojante que haya destacados socialistas y de Izquierda Unida que acusen al PP de monopolizar el dolor de la familia, sencillamente porque quienes les acompañan en actos en los que el único protagonismo lo han tenido los padres, son el presidente de la Diputación, que es el representante de toda la provincia, y en cierto modo el “jefe” de la “empresa” en que trabaja Patricia, y el alcalde de la capital, que es donde residía el niño y a uno de cuyos colegios acudía. Que ambos sean del PP, como también el ministro del Interior, es coyuntural, pero la estupidez humana no conoce límites, y entre los políticos parece que tiende a convertirse en exigencia.

Por otro lado, es normal que quienes quieren que se mantenga la prisión permanente revisable, como los padres de Mariluz Cortés o Marta del Castillo, prefieran ir de la mano del PP, que promovió esta Ley y ahora aboga por mantenerla, antes que de la quienes quieren derogarla. Es que es de una lógica insultante.

Lo único fuera de tono por el lado del PP fueron las declaraciones del diputado Rafael Hernando hablando de este asunto en la capilla ardiente instalada en la Diputación. No era el lugar ni el momento.

JUSTICIA JUSTA

Contaba uno de mis profesores de Historia en Bachiller, que cuando aún existían ejecuciones públicas en España, había la tradición de llevar a ellas a los niños, y los padres luego les daban un “cachete” como recordatorio de que eso les pasaría si no se portaban bien.

Soy de quienes piensan que la Justicia debe ser justa, y de ahí su ejemplaridad, pero no de que hay que dar ejemplo cuando se aplica la Justicia. Igual es un poco enrevesado, pero no nos perdamos ahí.

Lo que no es coherente, es que los partidos políticos –los mismos- que cuestionan la prisión permanente revisable, argumentando que eso no reducirá los delitos, y tiran de estadísticas comparativas, luego sostengan justo lo contrario cuando les interesa por otros fines.

No se entiende que los mismos que afirman que deben endurecerse las penas en los delitos económicos y de corrupción para que no salga tan barato el enriquecimiento ilícito, y que se lo piensen dos veces antes de meter la mano donde no deben, luego mantengan que endurecer las penas como en estos crímenes atroces no servirá para reducirlos… dicen que condenar a los Carcaño y compañía a prisión permanente revisable es venganza, pero pedir que las penas sean más duras contra Urdangarín o Rato… es justicia…Teniendo en cuenta que una vida humana es irrecuperable una vez asesinada, aquí sí que sale barato matar, porque además, a cuantas más personas matas, a menos años de cárcel "toca" cada víctima. Y por supuesto, esas millonarias indemnizaciones con las que los criminales deben compensar a sus víctimas también quedan en nada... las suele pagar el Estado -en según que casos- o lo que es lo mismo, nosotros, víctimas también de esa crueldad, mientras ellos rehacen su vida, y si te maté no me acuerdo.

La Justicia, en un Estado Democrático y de Derecho, no solo debe buscar la reinserción del delincuente… cuando ello sea posible… sino también la compensación a la víctima del daño causado. Y el daño, como el de Gabriel y tantos otros, es tanto, que nunca, nunca, compensará a las víctimas.

Rafael M. Martos

Editor de Noticias de Almería

Periodista. Autor de "No les va a gustar", "Palomares en los papeles secretos EEUU", "Bandera de la infamia" y de "Más allá del cementerio azul".

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