El último pleno celebrado en el Ayuntamiento de El Ejido ha servido de escenario para que el equipo de gobierno saque a la luz las carencias de gestión de sus antiguos socios de coalición. En el transcurso de la sesión, el alcalde del municipio, Francisco Góngora, ha lanzado un contundente ataque político dirigido a la línea de flotación del discurso de Vox, poniendo en absoluta evidencia a su portavoz, Beatriz Sánchez. El regidor del PP ha aprovechado el debate para revelar un dato clave sobre el pasado reciente del consistorio que desmonta la imagen de firmeza que la formación conservadora intenta proyectar en la actualidad, destapando lo que la concejal fue totalmente incapaz de hacer cuando tuvo la oportunidad real de gobernar y tomar decisiones ejecutivas de gran calado para esta zona de la provincia de Almería.
El punto central de la revelación de Góngora se ha focalizado en la etapa de la pasada corporación en la que Beatriz Sánchez formó parte del equipo de gobierno local, asumiendo de manera directa y personal las responsabilidades del área de ordenación urbanística. Según ha subrayado el primer edil en varias ocasiones ante los asistentes, durante el año y medio que la portavoz de Vox estuvo al frente de esta sensible concejalía, fue completamente incapaz de actuar contra los asentamientos ilegales que proliferan en el término municipal. El alcalde ha remarcado que no se procedió a la eliminación de ni un solo núcleo de infraviviendas bajo su mandato, destacando que la gestión de esta problemática es de una enorme complejidad técnica y jurídica, un reto que sobrepasó las capacidades de la edil cuando dispuso de todas las herramientas de la administración local para hacerle frente.
Para contextualizar la magnitud de esta inacción, el máximo responsable del Ayuntamiento de El Ejido ha establecido una clara comparativa con el trabajo realizado por su propia formación. Góngora ha insistido en que la parálisis demostrada por Vox en materia de asentamientos irregulares resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta que el PP ya venía actuando de forma decidida y sistemática contra estas construcciones ilegales mucho antes de que Beatriz Sánchez asumiera la cartera de urbanismo. Además, el regidor ha querido dejar patente que, una vez que el partido de la oposición abandonó el gobierno municipal, las áreas competentes retomaron inmediatamente el control de la situación y siguieron ofreciendo resultados tangibles mediante el desmantelamiento de infraviviendas, una labor constante que se ha mantenido intacta a lo largo de todo el presente mandato municipal.
El golpe de efecto del alcalde no solo ha resonado por la dureza de los datos aportados, sino también por la elocuente reacción de la principal señalada. A pesar de haber sido interpelada y aludida de forma directa y reiterada por Francisco Góngora, la portavoz de Vox optó por un absoluto mutismo sobre este asunto. A lo largo de sus múltiples intervenciones en el transcurso del pleno municipal, Beatriz Sánchez no desmintió en ningún momento las afirmaciones del primer edil, ni ofreció justificación alguna sobre su falta de resultados frente a los asentamientos ilegales durante los dieciocho meses que cobró por gestionar el urbanismo ejidense. Este silencio ha servido para que el equipo de gobierno reafirme su postura, demostrando que la formación carece de solvencia cuando se enfrenta a la compleja realidad de gobernar uno de los municipios más exigentes y dinámicos del Estado español.