Un grave fallo en el seguimiento sanitario ha concluido con un importante acuerdo en los tribunales de Almería. El Servicio Andaluz de Salud, dependiente de la Junta de Andalucía, se ha visto obligado a compensar con 140.000 euros a un paciente tras admitir un retraso de seis años en la detección y control de una masa tumoral en el riñón. El afectado terminó perdiendo el órgano afectado y se encuentra inmerso en un complejo tratamiento contra el cáncer.
La situación se remonta a una cirugía de apéndice realizada a la víctima, momento en el que los médicos localizaron de forma fortuita la anomalía renal. A pesar de constatar el hallazgo en las pruebas, el usuario recibió el alta médica sin recibir las indicaciones necesarias ni la pertinente derivación al área de oncología o urología.
La patología continuó avanzando en silencio hasta que saltaron las alarmas de nuevo, cuando el tumor fue redescubierto con un volumen y gravedad alarmantes. Para entonces, la enfermedad ya había alcanzado la vena cava, obligando a la extirpación completa del riñón y abriendo un escenario clínico de gran incertidumbre para el enfermo.
Ante la evidencia de un funcionamiento deficiente de la sanidad pública, la defensa jurídica del afectado interpuso una demanda formal. No obstante, las partes implicadas y la entidad aseguradora de la administración sanitaria alcanzaron un pacto económico definitivo justo antes de iniciarse la vista oral, evitando así alargar el sufrimiento del demandante.
El letrado del caso ha manifestado su satisfacción con la resolución pactada, argumentando que este capital repara de forma integral los perjuicios físicos y anímicos sufridos, además de esquivar la lentitud de un litigio judicial penoso para alguien con una salud tan delicada. Asimismo, el jurista ha hecho hincapié en la necesidad de que los ciudadanos exijan sus derechos ante las listas de espera excesivas, recordando que la sobrecarga del sistema actual provoca que estas peligrosas demoras en la atención especializada sean un problema cada vez más habitual.