La situación fitosanitaria de los cultivos bajo plástico en el sureste peninsular ha generado una nueva reclamación política dirigida al Gobierno de la Comunidad Autónoma. El parlamentario andaluz del PSOE, Gerardo Sánchez, ha solicitado a la administración regional la puesta en marcha de ayudas económicas suficientes para los agricultores afectados por la plaga de trips. El representante socialista ha subrayado que este problema, que ya ha provocado importantes pérdidas económicas en las explotaciones de la provincia de Almería y de la Región de Murcia durante la presente campaña, se ha intensificado ahora en el litoral granadino, con especial incidencia en municipios colindantes como Castell de Ferro y Motril.
Sánchez ha denunciado que la respuesta ofrecida por el Ejecutivo de Moreno Bonilla supone dar la espalda a los productores que cultivan en invernadero, quienes se enfrentan a una plaga que este año se ha mostrado especialmente agresiva. La preocupación en el sector es elevada, dado que la expansión del insecto desde Almería hacia la costa de Granada amenaza con extenderse al resto de las zonas productoras. Según ha aseverado el parlamentario, la inquietud entre los agricultores es máxima, pues en diversos casos se ha visto obligados a proceder al arranque prematuro de sus cultivos, lo que conlleva un perjuicio financiero directo por la pérdida de la producción prevista.
En su análisis de la gestión actual, el parlamentario ha criticado la falta de medidas efectivas por parte de la Junta de Andalucía, recordando que la sanidad vegetal es una competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma. A juicio del representante socialista, el Gobierno del Partido Popular no ha adoptado acciones de calado y se ha limitado a intervenciones que califica de cosméticas. Asimismo, ha señalado que el presupuesto anunciado para paliar los daños es claramente insuficiente, lo que provocará que muchos profesionales queden excluidos de las convocatorias de ayudas. También ha censurado que el apoyo financiero se limite temporalmente a los arranques producidos hasta el 5 de diciembre, una restricción que considera alejada de las necesidades reales de las explotaciones afectadas.
Ante este escenario, el PSOE ha planteado una serie de medidas para combatir la plaga, entre las que destaca la aprobación de una nueva orden de ayudas con una dotación presupuestaria significativamente mayor. La propuesta socialista defiende que el acceso a estos fondos no se realice mediante concurrencia competitiva, permitiendo que todos los afectados puedan recibir compensaciones. Además, Sánchez sostiene que el apoyo económico no debe ceñirse exclusivamente al cultivo del pimiento, sino que debe alcanzar a todas las variedades perjudicadas y a las plantaciones tardías.
Un punto crítico en las demandas del parlamentario es la financiación de los métodos de control. El socialista ha incidido en que las subvenciones no deben cubrir únicamente la retirada de las plantas dañadas, sino también el sobrecoste derivado de la lucha biológica. Sánchez estima que, en algunos casos, este esfuerzo técnico y económico supone para los productores un gasto adicional de hasta 10.000 euros por hectárea. Finalmente, ha reprochado al presidente andaluz y al consejero de Agricultura que no se ejecute el presupuesto en beneficio del sector agrario, lamentando que, mientras se presume de cifras históricas de inversión, el sector perciba una falta de recursos frente a las urgencias de la sanidad vegetal en el campo.