La provincia de Almería ha vivido una nueva noche gélida que ha batido récords de frío en varias localidades del interior, con temperaturas que han rozado o descendido por debajo de los cero grados incluso en áreas costeras como Níjar. En Fernán Pérez, se registró una mínima de -0.5 °C, un fenómeno inusual que evidencia la intensidad de esta ola polar. Este episodio supera en severidad a la ya fría Noche de Reyes, consolidando un inicio de año marcado por el frío extremo en la región.
Según datos recopilados de estaciones meteorológicas locales y de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), las mínimas más bajas de esta última noche han sido especialmente drásticas en zonas elevadas y del interior. El observatorio de Calar Alto, en la Sierra de Filabres, encabeza la lista con una temperatura mínima de -11.9 °C, seguido de Serón-La Loma con -6.1 °C, Laujar-Sierra Nevada (AEMET) con -5.4 °C, Alcóntar-Hijate con -5.2 °C y Cañadas de Cañepla con -5.1 °C. Estas cifras no solo reflejan un descenso significativo respecto a noches anteriores, sino que también superan las registradas durante la Noche de Reyes, cuando el frío ya había sido notable.
En comparación, la Noche de Reyes del 6 de enero también fue gélida en el interior almeriense, con mínimas que incluyeron -11.6 °C en Calar Alto, -5.6 °C en Suflí-Las Laborcicas, -5.5 °C en Serón-La Loma, -5.4 °C en Laujar (AEMET), -4.6 °C en Cañadas de Cañepla, -4.2 °C en Oria-Observatorio y -4.2 °C en Chirivel-El Contador. Aunque aquellas temperaturas ya alarmaron a los residentes y agricultores de la zona, el nuevo descenso registrado anoche representa un agravamiento de la situación, con diferencias de hasta 0.6 °C en algunos puntos clave como Serón-La Loma.
Expertos meteorológicos atribuyen este frío intenso a la influencia de masas de aire ártico que han penetrado en el sureste peninsular, combinadas con cielos despejados que favorecen la pérdida de calor nocturna. En localidades como Níjar, tradicionalmente más templadas por su proximidad al mar, el registro de -0.5 °C en Fernán Pérez ha sorprendido a la población, generando alertas por posibles heladas que podrían afectar cultivos de invernadero y olivares.
Las autoridades locales han recomendado precauciones a los habitantes, especialmente en zonas rurales, como el uso de calefacción adecuada y la protección de tuberías contra congelaciones. La AEMET mantiene en vigor avisos por bajas temperaturas en el interior de Almería, y se espera que el frío persista en las próximas noches, aunque con una ligera moderación hacia el fin de semana.
Este episodio invernal resalta la vulnerabilidad de la provincia ante eventos climáticos extremos, en un contexto de cambio climático que podría intensificar estas olas de frío en el futuro. Los residentes de Almería, acostumbrados a un clima mediterráneo más benigno, enfrentan ahora el desafío de adaptarse a estas condiciones gélidas.