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La primera ronda de Vox la pagan las mujeres

jueves 03 de enero de 2019, 16:12h

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Tal vez haya sido su manera de extender una cortina de humo sobre las declaraciones de su número uno en Andalucía, el juez Francisco Serrano, en las que denunciaba el derroche de Canal Sur Radio por hacer una retransmisión en streaming desde Manthatan de la Nochevieja. Lo que no dijo, por pura ignorancia –ellos son así- o con el afán de seguir dando sentido a la palabra paparrucha –también son así- es que no lo pagaba Canal Sur, que era una acción incluida dentro de una campaña de publicidad de Interoliva, que contemplaba además, sustituir uvas por aceitunas. Es decir, no es que a la RTVA eso le haya salido gratis, es que ha ganado dinero.

Pero qué más da, al juez le da exactamente lo mismo, como su amiga Cristina Seguí, que se lanza a publicar la “brutal paliza” entre siete tipos a un guardia civil en Almería por llevar un polo con la bandera de España, y resulta que el parte médico habla de “lesiones leves” y cuatro moratones, y que lo que se ve en los vídeos que corren por las redes, es que era el tipo el provocador ante la indiferencia general, que además no se le veía ningún polo pero sí una cazadora con una enorme bandera española –joder, hasta en eso erraba- y que no estaba precisamente en un momento lúcido. Pero es que la verdad les da igual.

Quizá para ocultar todo esto, lo que pide el compatriota del “podemita” Pablo Echenique, Javier Ortega Smith –ambos tienen nacionalidad española y argentina, aunque a éste último no se lo recuerdan nunca- es acabar con el Pacto de Estado contra la violencia machista para apoyar un Gobierno en Andalucía encabezado por Juanma Moreno, del Partido Popular. Vamos, quiere que la primera ronda de su fiesta la paguen las mujeres.

Para este tipo -que fue en una candidatura “centrista” de Foro-CDS, igual que Echenique estuvo en el “centrista” Ciudadanos- lo democrático es que los 97 parlamentarios que están a favor del Pacto de Estado se sometan a la voluntad de sus 12 parlamentarios, o que si el segundo partido más votado en Andalucía quiere gobernar tras un acuerdo con el tercero, lo democrático es acatar la ideología del quinto. Bueno, tampoco se puede esperar que sepan mucho de democracia, es cierto, y quizá el problema es pensar lo contrario (son los mismos que criticaban que ERC o PdeCat cobren de un Estado que quieren destruir, pero ellos sí es aceptable que cobren de una autonomía que quieren liquidar).

En su opinión la Ley Contra la Violencia de Género debe sustituirse por una de Violencia Intrafamiliar –como por cierto, sostuvo en 2016 Ciudadanos- cuando ambas serían perfectamente compatibles por responder a realidades distintas, aunque a veces relacionadas. Es como cuando Pablo Casado menciona la “violencia doméstica”, que es una expresión que en ningún caso es asimilable a “violencia machista”, como tampoco lo es la “violencia de género”, porque los “géneros” no delinquen, no delinque el hombre por ser hombre, delinque o maltrata o asesina el machista.

Aunque este abogado -¿cobra por llevar las denuncias de Vox? Es que si es así debe estar forrándose…- no se entera, el machismo existe, y el machismo mata. Y una cosa es la violencia que se genera en el ámbito familiar o doméstico, que debe ser atajada y para la que sin duda estaría muy bien una ley integral que proteja a los débiles, y que en cada caso pueden ser distintos en edad y relación, y otra distinta es cuando el crimen se consuma desde el machismo.

No es tan difícil de entender... matar a una persona puede ser desde una imprudencia con resultado de muerte, a un homicidio involuntario, un asesinato... o incluso un asesinato puede ser solo eso, o ser un acto terrorista, y el resultado es el mismo, un muerto en todos los casos. Situaciones distintas, leyes distintas, condenas distintas... señor Serrano, de verdad, no es tan difícil, anímese, que con un poco de empeño, igual acaba comprendiéndolo.

¿Qué trato se le da con esa ley de Vox al que acosa, persigue, rapta, viola y mata a su expareja? ¿qué ámbito familiar es ese?

¿Cómo se llama a no dejar que tu mujer salga, o trabaje, o se relacione, o a impedirle vestir como quiera, a humillarla en público o en privado? ¿no es eso machismo?

¿Cómo deberíamos llamar los medios de comunicación al asesinato de una mujer a manos de un hombre porque le engañó con otro? ¿crimen “pasional”? ¿es eso lo que debemos poner… “pasional”?

¿Qué tiene de malo que la administración ayude a las mujeres a salir de esas situaciones de tortura, asesorándoles laboralmente, jurídicamente, para que rehagan su vida?

¿Por qué los padres sabemos que nuestras hijas tienen el doble de riesgos que nuestros hijos?

Que la Ley actual es mejorable, es evidente, empezando por su errónea denominación, sustituyendo “género” por “machismo”, y siguiendo por otro buen número de puntos, pero hay algo meridianamente claro, y es que la mujer es víctima en numerosos casos por el mero hecho de ser mujer y por la ideología machista de ciertos seres vivos. Esa es una realidad, y por eso hay que establecer una especial protección hacia ella por parte del Estado y por parte de toda la sociedad. Si partimos de esto, no debería ser complicado darle una vuelta al asunto y mejorarla.

Pero como señalaba, igual leerse toda la Ley, analizarla y debatirla es complejo para ciertas mentes, porque éstos aseguran que el Estado silencia la violencia contra el hombre… en realidad no tienen ninguna prueba. ¿Cuántos hombres han muerto a manos de mujeres en último año? ¿Cuántos de ellos eran pareja o expareja de sus asesinas? Pues cuando tengan el dato –los ofrece el Ministerio del Interior, pero hay que leerlos-, lo comparan con el de mujeres asesinadas por hombres, y de ellos cuantos eran pareja o expareja.

Y lo más importante: las causas por las que se producen los crímenes. Porque aunque alguno aún no se haya enterado, el machismo mata.