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Lo que va del Capitolio a Vox y Podemos

sábado 09 de enero de 2021, 12:16h

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Aquí, creíamos que tras cuatro décadas de franquismo, estábamos vacunados contra la ultraderecha, pero en esto llegó Vox; y también creíamos que la extrema izquierda o el comunismo tenía corto recorrido, y en esto, llegó Podemos.

Es por eso que cuando vemos el asalto al Capitolio de los Estados Unidos y alguien comenta que eso aquí no pasaría, pues mucho me temo que se equivoca, como se equivocaban aquellos norteamericanos que pensaban que un sujeto como Donald Trump, que ha mostrado una misoginia y un machismo irreductibles, que ha sido condenado por tener trabajadores sin contrato, por explotar a inmigrantes irregulares, que se ha jactado de financiar campañas políticas de otros para luego beneficiarse de ello en sus negocios particulares, no llegaría a presidir el país… y lo hizo.

Incluso aquellos que le votaron seguramente nunca creyeron que se aferraría al sillón presidencial del modo irracional en que lo está haciendo, pero lo está haciendo, tambaleando los cimientos del que presume ser la cuna de la democracia moderna, aunque eso no sea del todo cierto, como tampoco el vigía de la Libertad.

Las democracias son vulnerables, muy vulnerables, como bien sabían griegos y romanos; y de su bondad se han aprovechado siempre los totalitarios, que ganan elecciones para destruir el sistema, como hizo Hitler, sí, pero también Hugo Chavez.

Lo peor para la democracia son los extremos porque niegan al adversario hasta el derecho a existir, y aquí los tenemos a los dos lados, a derecha e izquierda, y utilizan exactamente las mismas tácticas. Por ejemplo, desde Vox siempre se jalean los crímenes del comunismo, pero nunca los del franquismo… porque Franco está muerto y no cuenta, pero Stalin o Lenín, deben estar vivísimos; por el otro lado, Podemos solo tiene palabras de repulsa contra los crímenes del fascismo, pero callan ante los del comunismo. Los de Vox dicen que recordar a quienes lucharon contra el franquismo y defendieron la II República es generar odios entre “las dos Españas”, pero mantener calles y monumentos a franquistas, es razonable porque forman parte de la historia… y claro, a los silenciados por la historiografía franquista hay que seguir dejándolos en el anonimato. Y ahora, a este mismo argumento, denle la vuelta con Podemos.

Vox dice ser garante de la Constitución, pero quiere cargarse la mitad de ella, y Podemos, en la pasada campaña electoral dijo que era su programa, pero abomina de la otra mitad.

No quisiera pecar de catastrofista, pero lo que ha pasado en el Capitolio estoy convencido de que también podría pasar aquí, y no dentro de mucho tiempo.

Si en las próximas elecciones generales el Partido Popular lograra una mayoría amplia, rotunda, no estoy seguro de que Pablo Iglesias renunciara al poder que le niegan las urnas deslegitimando el proceso, y no estoy seguro de que llamara a los suyos a tomar el Congreso o el Senado en nombre del pueblo… y de la patria, que todos son muy patriotas, tanto, que solo conciben que la patria sea exactamente como ellos dicen, tan como ellos dicen, que solo caben ellos, y los demás por tanto, son traidores a la misma.

Del mismo modo, no me extrañaría que la gente de Vox, si el PSOE y Podemos mantuviesen el poder por la mínima, lanzaran las mismas consignas de manipulación electoral y una masa enfebrecida se tirara a la calle a echar por la fuerza a los rojos vendepatrias del poder. Y que los dirigentes fuesen incapaces de condenar esos actos.

Hay quien cree que lo visto en el Capitolio supone una vacuna ante estas situaciones, pero más bien al contrario, como también sucede con este recurso sanitario, puede ser el germen que acabe desarrollando la patología cuando el cuerpo no está plenamente sano.

Rafael M. Martos

Editor de Noticias de Almería

Periodista. Autor de "No les va a gustar", "Palomares en los papeles secretos EEUU", "Bandera de la infamia" y de "Más allá del cementerio azul".