Un “tenedor” siempre ha sido un instrumento que usamos para pinchar y comernos algunos alimentos, pero desde hace algunos años, los “tenedores” se han convertidos en personas, casi siempre muy cercanas a la política, que poseen, o tienen muchas viviendas, casas o apartamentos. En estos días hemos conocido que al menos diez ministros del gobierno de Pedro Sánchez se han hecho con más de treinta (30) viviendas cada uno de ellos. Esos son “tenedores”, lo demás, pobres de solemnidad. Han dejado de pobre sin solemnidad al bailarín Iceta, en otros tiempos ministro, con cara de hambre de pisos, viviendas, casas y apartamentos, ya que solo se le han contabilizado diez (10) viviendas a su nombre. Y mira que le hemos acusado de todo al danzante Iceta. Claro que entonces no sabíamos que otros compañeros de ministerios andaban con la numeración de pisos triplicada. Treinta nada menos.
Durante años lo de tener un piso propio era la ilusión de toda persona. Lo de casarse sin vivienda era un drama, y había que ahorrar y pagar unas hipotecas al 17 por ciento para poder tener un techo bajo el que guarecerse. Y se lograba, oiga. Costaba sudores y horas de trabajo, pero a los pocos años de casados la familia tenía piso, y con el paso del tiempo se buscaba la segunda vivienda, en esta ocasión se miraba la playa o el campo. Una casita para los fines de semana, para los veranos. Un trabajo, dos, horas extras, cuerpos cansados, pero felices ante lo que se iba logrando.
Creíamos que los únicos “tenedores” de nuestro país eran los llamados artistas, presentadores de la Tv, cantantes y otros famosos. Sin olvidar a los banqueros, pero estos ya sabemos que han sido los eternos “tenedores”, no deje atrás a los caciques de las zonas rurales, que siempre han existido como grandes “tenedores” de viviendas y tierras.
Hoy vemos que la gente joven tiene problemas para encontrar un techo, eso sí, si no están dentro de un partido, si tienen al partido detrás, si llegas a formar parte de una lista, cualquiera de las que te llevan a un carguillo de cierta relevancia, te podrás comprar un piso, si el cargo aumenta, tendrás la segunda vivienda asegurada, si eres señalado por la suerte del jefe, te irás convirtiendo en un “tenedor” de pisos, casas y apartamentos. Caso de Iceta, y de esos ministros, dicen que más de diez, que tienen en su haber más de treinta viviendas cada uno. Eso es un “tenedor” y no los que usamos en la mesa a la hora de pinchar unas ricas y sabrosas olivas.
Mira que he sido tonto, me tenía que haber dedicado a la política, y sería un “tenedor” y no un simple “cuchillo” al que de vez en cuando necesita que lo afilen.