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¿De qué vive Zapatero?

¿De qué vive Zapatero?
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Por Rafael M. Martos
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directornoticiasdealmeriacom/8/8/26
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miércoles 14 de enero de 2026, 06:00h
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Resulta fascinante observar cómo algunos alcanzan la jubilación con una salud financiera que ya quisiera para sí cualquier autónomo del Poniente tras media vida bajo el plástico. José Luis Rodríguez Zapatero acaba de cumplir los 65 años, cerrando un ciclo donde su asignación del Estado —unos 80.000 euros anuales— parece haberse multiplicado por esporas. Porque, seamos realistas, con esa nómina pública cuesta cuadrar que su patrimonio inmobiliario familiar se haya multiplicado exponencialmente desde que dejó La Moncloa, con adquisiciones como su reciente chalet en la exclusiva zona de Puerta de Hierro.

Pero el verdadero misterio no está en el catastro, sino en el aire. Entre 2018 y 2023, Zapatero ha realizado más de 40 viajes a Venezuela, según confesó él mismo en una entrevista radiofónica. Hagan la cuenta: billetes de avión —muchos de ellos en vuelos privados o clases que no suelen ofertar en portales de bajo coste—, estancias en hoteles de cinco estrellas y una logística digna de un jefe de Estado en activo. Si estos desplazamientos los ha costeado con sus 80.000 euros brutos, estamos ante el mayor experto en economía doméstica de la historia de España. Y si no los ha pagado él, ¿quién firma los cheques? ¿El régimen de Nicolás Maduro? ¿Alguna institución que prefiere el anonimato? El Estado no suelta prenda, pero lo que sí es público es que no viaja solo.

Como expresidente, Zapatero tiene asignado un equipo de seguridad permanente. Cada vez que el "mediador" aterriza en Caracas, le acompaña un despliegue de escoltas cuyo coste recae directamente sobre el Ministerio del Interior. Se estima que el entorno de seguridad y los servicios prestados a sus misiones "privadas" han costado a los españoles cerca de 500.000 euros en los últimos años. Es decir, el Estado financia la protección para que él pueda ejercer un "trabajo" del que no conocemos ni el contrato, ni los honorarios, ni cómo tributan en su declaración de la renta. Porque la mediación, ¿en qué casilla se pone? ¿"Servicios a dictaduras amigas"?

Y luego está la eficacia del "trabajador". Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, le agradece efusivamente sus gestiones para liberar a lo que ellos llaman sibilinamente "personas excarceladas". El balance es para echarse a temblar: apenas una decena de presos políticos liberados en el último gran anuncio. Teniendo en cuenta que hay cerca de 900 presos políticos en las cárceles venezolanas (según la ONG Foro Penal), al ritmo de Zapatero necesitaríamos unos 90 años para vaciar las mazmorras del chavismo. Un plan de pensiones a muy largo plazo, sin duda.

Lo que no es ninguna broma es el destino de quienes osan cuestionar al régimen. Mientras Zapatero pasea su talante por Caracas, la realidad es que en Venezuela pensar diferente es un deporte de riesgo. Pregúntenle a Oscar Figuera, Secretario General del Partido Comunista de Venezuela (PCV). Tras las últimas elecciones, el PCV cuestionó los resultados y denunció la deriva autoritaria de Maduro. ¿El resultado? Una intervención judicial del partido y la persecución de sus dirigentes... un dato que deberían conocer quienes califican a Venezuela de "comunista". No, no es un país comunista, es una dictadura que se envuelve en esa bandera como se podría envolver en cualquier otra: no hay economía planificada, hay propiedad privada, no hay partido único... en lo único que se parece a un país comunista es en el aparato represivo, y ésto no es exclusivo de los comunistas, lo es de todas las dictaduras, sea cual sea su pelaje.

Es curioso que el gran "mediador" español no parezca tener mucha mano cuando se trata de evitar que sus antiguos camaradas ideológicos acaben en el ostracismo o bajo la bota de la represión. Quizá es que el trabajo de Zapatero no consiste en traer la democracia, sino en actuar como ese barniz diplomático que permite al régimen de Maduro seguir respirando mientras las facturas del equipo de seguridad las seguimos pagando aquí, desde la provincia de Almería hasta el último rincón del Estado.

Rafael M. Martos

Editor de Noticias de Almería y Coordinador de la Delegación en Almeria de 7TV Andalucía

Periodista. Autor de "No les va a gustar", "Palomares en los papeles secretos EEUU", "Bandera de la infamia", "Más allá del cementerio azul", "Covid19: Diario del confinamiento" y "Por Andalucía Libre: La postverdad construida sobre la lucha por la autonomía andaluza". Y también de las novelas "Todo por la patria", "Una bala en el faro" y "El río que mueve Andorra"