La relevancia de los hosteleros como motor de desarrollo y cohesión social ha centrado el discurso de la parlamentaria autonómica del PP de Almería, Julia Ibáñez, durante su reciente intervención en la cámara andaluza. Ibáñez ha subrayado que la industria de la felicidad y el servicio no es solo un complemento, sino un pilar estructural sobre el que se asienta el prestigio del destino andaluz, destacando que la experiencia de los visitantes se define, en gran medida, por la profesionalidad y el detalle en mesas y alojamientos.
En este contexto, la representante popular ha calificado de hito la decisión de la Junta de Andalucía de reestructurar las competencias de la Consejería de Turismo. Esta modificación permite que la hostelería quede integrada formalmente en las direcciones generales del ramo, lo que para Ibáñez supone un reconocimiento institucional de primer nivel que va mucho más allá de un simple cambio en el organigrama administrativo.
Según ha expuesto la parlamentaria, esta integración busca dotar al sector de una interlocución más directa y eficaz, adaptando la administración a las urgencias de un colectivo que es fundamental para fijar población en el territorio y dinamizar la economía de los municipios. “Nuestros hosteleros levantan cada día mucho más que la persiana de sus negocios: sostienen empleo, dinamizan municipios, fijan población y convierten nuestra excelencia gastronómica y nuestra hospitalidad en una auténtica ventaja competitiva”, ha aseverado durante su comparecencia.
La estrategia del Gobierno andaluz se alinea así con las nuevas exigencias de un mercado global que demanda mayor digitalización, sostenibilidad y estándares de calidad elevados. Para Ibáñez, el fortalecimiento de la hostelería es sinónimo de una mayor competitividad para todo el tejido productivo andaluz, reafirmando que el apoyo a las empresas familiares y a las grandes firmas del sector es una prioridad absoluta para garantizar que la comunidad siga liderando las cifras del sector servicios.