El panorama meteorológico en Almería sufrirá una transformación radical en las próximas horas. Lo que comenzó como una vaguada evolucionará hacia una depresión aislada en niveles altos que cruzará el Mar de Alborán, provocando un desplome térmico que los expertos describen como un tránsito directo del verano al invierno. Esta inestabilidad se manifestará con especial fuerza a partir de la tarde del viernes, marcando el inicio de un episodio de lluvias que afectará a toda la geografía almeriense durante el fin de semana.
La particularidad de este frente reside en la combinación de la humedad con el polvo en suspensión que ya cubre los cielos de la provincia. Esta mezcla provocará que las primeras lluvias caigan en forma de depósitos de barro, ensuciando fachadas y vehículos, especialmente en la zona más oriental del territorio. Para la jornada del sábado, se espera que el cielo permanezca cubierto y que los chubascos se intensifiquen, pudiendo aparecer tormentas de carácter localmente fuerte en diversos puntos de la provincia.
La bajada de los termómetros será muy significativa, con un descenso notable de las temperaturas máximas que reforzará esa sensación de regreso al frío. En cuanto al viento, se prevén rachas de componente oeste que soplarán con intensidad moderada en las zonas de interior, mientras que en la franja costera podrían alcanzar rachas fuertes. Este cambio de tiempo no dejará rincón de la provincia sin paraguas, ya que las probabilidades de lluvia oscilan entre el 70% y el 95% de forma generalizada.
Según las previsiones actuales, el riesgo de precipitaciones será extremo, superando el 90%, en localidades como Berja, El Ejido, Almería capital, Laujar de Andarax, Ohanes, Abla, Fiñana, Gérgal, Macael, Bacares o Bayarque. La situación de inestabilidad se prolongará durante gran parte del domingo, manteniendo un riesgo hídrico elevado en la mayoría de los municipios. No obstante, se espera que la borrasca comience a remitir paulatinamente al finalizar el día, despejando el camino hacia un lunes donde la calma volverá a los cielos almerienses.