La tragedia ha vuelto a golpear al mercado de trabajo en la provincia de Almería. Las organizaciones sindicales se han concentrado este martes para denunciar el fallecimiento de un operario de 44 años en el puerto de Aguadulce, en Roquetas de Mar, tras el reventón de un neumático mientras realizaba tareas de mantenimiento. Este nuevo homicidio involuntario en el entorno laboral eleva a ocho el número de víctimas mortales en la provincia en lo que llevamos de año, una cifra que pone de manifiesto un preocupante repunte de la siniestralidad, que los sindicatos cifran en un incremento del 62% respecto al mismo periodo del año anterior.
Durante la protesta, Carmen Vidal, secretaria provincial de UGT, ha puesto el foco en la necesidad de que el sector empresarial refuerce la formación preventiva, con especial atención a áreas críticas como la construcción y la agricultura. Ante la inminente llegada del verano y las altas temperaturas, Vidal ha instado a la patronal y a la Junta de Andalucía a tomarse "en serio" el calendario estival para evitar riesgos añadidos por el calor. Por su parte, Antonio Rico, representante de CCOO, ha insistido en que estas muertes son evitables con medidas de protección adecuadas, reclamando la creación de la figura del delegado territorial de prevención para supervisar los tajos de forma más efectiva.
La preocupación sindical se extiende a toda la comunidad autónoma, ya que la Junta de Andalucía lidera las estadísticas negativas a nivel nacional, concentrando el 22% de los fallecimientos laborales en España con 37 víctimas este año. Los sindicatos han aprovechado la cercanía de las elecciones del 17 de mayo para exigir a los candidatos un compromiso real contra la precariedad y la subcontratación en cadena, factores que, junto a la presión por los plazos de entrega, disparan el riesgo de accidentes mortales en sectores clave como la construcción o la gestión de residuos.
El análisis de los datos revela que casi cuatro de cada diez muertes en jornada se deben a causas no traumáticas, como infartos o derrames cerebrales, seguidos por caídas y aplastamientos. Desde UGT y CCOO se considera "imprescindible" que la Inspección de Trabajo cuente con más recursos para vigilar el cumplimiento de la ley. Recuerdan que el elevado número de sanciones impuestas hasta finales de 2025 confirma que muchas empresas siguen ignorando la normativa de seguridad, por lo que piden castigos ejemplares para quienes pongan en peligro la vida de sus empleados en la provincia de Almería.