El Consejo de Gobierno de Andalucía ha decidido presentar un requerimiento al Consejo de Ministros del Gobierno de España, en lo que se anticipa como un conflicto de competencia relacionado con el contenido del Real Decreto 326/2026, que regula el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030. Esta acción se fundamenta en la percepción de que dicho decreto no respeta el orden competencial establecido en la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía para Andalucía.
La Junta ha optado por esta vía legal debido a la invasión de competencias que implica el plan, dado que se trata de una norma sin fuerza de ley. Desde el Gobierno andaluz se argumenta que varios aspectos del Plan Estatal afectan negativamente a la autonomía financiera de Andalucía, incluyendo el diseño del régimen de aportaciones por parte de las comunidades autónomas y un detallado reparto de cuotas que limita la capacidad local para gestionar las ayudas según las necesidades específicas del territorio.
Cuestionamientos sobre el nuevo sistema
El acuerdo, respaldado por dictámenes jurídicos, solicita la derogación o modificación de varios artículos del Plan Estatal, así como cuestiona la exhaustiva descripción de los 18 programas financieros incluidos. Este nivel de detalle es visto como una invasión a las competencias exclusivas que tiene la Comunidad Autónoma para gestionar ayudas adaptadas a su contexto.
Además, se critica que el nuevo modelo financiero propuesto por el Gobierno central modifica el reparto tradicional sin previa negociación y sin justificación adecuada. Según la Junta, este cambio implicaría que Andalucía tendría que aportar 400 millones más en comparación con el plan anterior, lo cual representa un incremento superior a seis veces (6,47) respecto a su contribución anterior, mientras que la participación estatal apenas triplicaría su aporte previo.
Extralimitaciones estatales y sus consecuencias
Se argumenta también que la regulación minuciosa sobre las actuaciones y cuotas asignadas a cada línea presupuestaria resulta en una extralimitación del Estado. Esto reduce a las comunidades autónomas a meras gestoras de subvenciones, lo cual contradice el sistema constitucional vigente sobre distribución de competencias.
Por otro lado, se considera que la imposición por parte del Estado de un régimen permanente de protección en ciertas actuaciones limita cualquier posibilidad para modificar dicho régimen según las circunstancias locales. Esta situación busca corregir lo que no pudo implementarse en la derogada Ley 12/2023 sobre Derecho a la Vivienda, cuya inconstitucionalidad fue declarada por el Tribunal Constitucional tras una impugnación presentada por la Junta.
Autorizaciones ministeriales y competencias autonómicas
Finalmente, se cuestiona un artículo específico del decreto que condiciona la presentación de actuaciones financiadas por el Plan Estatal a una autorización o incluso a la presencia del ministro correspondiente. La posibilidad de suspender transferencias relacionadas con estos fondos refuerza aún más los argumentos sobre inconstitucionalidad, ya que despoja a la Junta de Andalucía de sus competencias exclusivas en materia de vivienda.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 400 millones |
Aportación adicional que tendrá que realizar Andalucía |
| 6,47 veces más |
Incremento de la aportación andaluza respecto al plan anterior |
| 60% |
Porcentaje del Estado en el nuevo sistema de cofinanciación |
| 40% |
Porcentaje correspondiente a las comunidades autónomas en el nuevo sistema |