El curso de verano de la Universidad de Almería, dirigido por Miguel Urrestarazu y Tatiana Pagan Loeiro, ha vuelto a cosechar un notable éxito en la localidad de Dalías, donde cada año se centra en el sector agrícola. En esta edición, se han explorado las nuevas tendencias en la gestión de infraestructuras y cultivos, destacando la irrupción de la inteligencia artificial. El título del curso, ‘El invernadero del Campo de Dalías se actualiza’, refleja esta temática, aunque también se ha enfatizado la importancia de equilibrar las soluciones digitales con el conocimiento tradicional. Este enfoque ha sido presentado por Antonio Salvador Matarín, ingeniero técnico agrícola y doctor en Ciencias Ambientales por la UAL.
Matarín, con su tesis doctoral titulada ‘Producción controlada de hortalizas en la agricultura intensiva’, ha documentado la evolución del modelo almeriense hacia una horticultura intensiva basada en buenas prácticas agrícolas. Su experiencia como asesor agroambiental incluye la dirección de explotaciones agrícolas tanto hortícolas como leñosas, abarcando producción integrada y ecológica. Además, cuenta con una amplia trayectoria en el control de plagas y técnicas de cultivo en hortalizas. En el ámbito docente, colabora con agricultores a través de empresas privadas y organismos públicos, incluyendo su vinculación con la UAL y el IFAPA.
Conferencia sobre Aplicaciones Ambientales
Bajo su liderazgo en la Asesoría Agroambiental ‘Limero’, Matarín ofreció una conferencia titulada ‘Aplicaciones ambientales en la agricultura protegida en Almería’. Como defensor del desarrollo rural, destacó la relevancia de que los Cursos de Verano de la UAL se realicen en diversas localidades: “Que la UAL salga hacia los pueblos es fundamental”, afirmó, subrayando que esto acerca el motor económico a todos los habitantes de Almería. “Los pequeños municipios son la historia y esencia de nuestra provincia”, añadió.
En su intervención, Matarín dejó claro que su presencia respondía a su rol como profesional del campo y a la necesidad de ser realistas sobre los desafíos que enfrenta la agricultura intensiva. Afirmó que “la agricultura protegida es el motor económico” no solo para las áreas rurales sino también para toda la provincia. Recordó que el desarrollo del Campo de Dalías comenzó en los años 60 y ha continuado expandiéndose hacia el interior.
Evolución y Sostenibilidad en el Sector Agrícola
Matarín explicó cómo este crecimiento se ha trasladado desde el Bajo Andarax hasta el Medio Andarax, revitalizando municipios como Berja y Dalías gracias a esta modalidad agrícola que ha reemplazado antiguos parrales. Resaltó que esta expansión se basa en un modelo consolidado que mejora constantemente mediante inversiones en investigación y tecnología. “Cada vez más, el sector es consciente del impacto ambiental”, comentó, señalando que se están implementando medidas para abordar estas cuestiones.
Durante su charla sobre “la aplicación ambiental de la agricultura intensiva”, Matarín hizo un recorrido desde su tesis doctoral defendida en 2005 hasta hoy, evidenciando una evolución positiva frente a problemáticas ambientales pasadas. Destacó un aspecto crucial: “hay un relevo generacional” significativo dentro del sector agrícola. Este cambio no solo implica jóvenes sin formación previa; ahora son profesionales capacitados que regresan al campo tras completar sus estudios superiores.
La Convivencia entre Tradición y Modernidad
Cerca del Andarax, Matarín observa una convivencia entre agricultura tradicional y moderna: “No están enfrentadas; son modelos complementarios”. Esta combinación es esencial para mantener paisajes atractivos y economías prósperas en las comunidades locales. El Andarax se presenta como un modelo exportable que muestra cómo preservar métodos tradicionales mientras se integran nuevas tecnologías.
“El Andarax es una joya”, concluyó Matarín, resaltando su capacidad para mantener su esencia cultural mientras enfrenta retos contemporáneos. Reconoció que aún queda mucho trabajo por hacer tanto para las administraciones como para los vecinos locales; sin embargo, este entorno representa un ejemplo destacado sobre cómo gestionar recursos hídricos tradicionalmente mientras se avanza hacia innovaciones tecnológicas.