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#COVID19 día 22
Hacerse un turco

domingo 05 de abril de 2020, 16:14h

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Nadie preguntó al presidente Pedro Sánchez por el incidente con Turquía en su rueda de prensa del sábado para anunciar la ampliación del confinamiento. Nos referimos a la polémica ocasionada porque el gobierno turco decidió quedarse con respiradores comprados por Castilla-La Mancha y Navarra a China, o a Turquía, que aún no está muy claro el asunto.

Vaya, que mal los compañeros periodistas ¿no? ¡Mira que no preguntar por algo así! ¿A ver si va a ser que las preguntas sí se hicieron, pero el jefe de prensa que se las lee no quiso plantearlas para no incomodarle? Pues va a ser eso, porque casi todos los medios han decidido que se acabó, que no habrá más falsas ruedas de prensa, que no es serio que el presidente suelte su discurso, y luego el jefe de prensa se limite a transmitir un par de preguntas de las que han hecho los medios vía wasap.

Y es que tras el papelón vergonzoso y pusilánime de la ministra Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Arancha González Laya, era importante saber qué tenía que decir el presidente sobre lo ocurrido, e incluso sobre el modo en que ésta justifica a Turquía en vez de defender las comunidades españolas.

González Laya además miente porque sostiene dos argumentos contradictorios a la vez, y por tanto uno de ellos –aunque pudiesen ser los dos- es falso, y así, hemos tenido la versión de que habían sido adquiridos en China y retenidos en Turquía, donde el vuelo hacía escala, y la versión de que eran de fabricación turca, y sometidos a control de exportación por la situación actual.

La ministra afirmó que Turquía les había respondido que necesitaban esos respiradores para ellos, y cuando finalmente accedieron a dejarlos marchar, fue –dijo- porque han entendido que ahora España los necesita más. Es decir, que se los quedaron sin ser suyos, que es lo que en siempre nos han enseñado que es robar.

Ahora bien, González Laya criticaba las acusaciones "injustas" que se han realizado contra Turquía, acusándole de "confiscar, requisar o robar respiradores que vendrían de China", y entrecomillamos la frase porque es textual suya, atribuyendo el origen de los mismos en aquel país. En su misma intervención añadió que "Están tramitándose las licencias de exportación en estos momentos y en las próximas horas llegarán a España", por tanto, justifica que lo hecho por los turcos no es un robo y lo reduce a una cuestión administrativa, de tramitación de licencias.

A ver, fueran de origen turco o chino, lo indudable es quién pagó esos respiradores, y por tanto quién es su propietario legítimo, y también que es el Gobierno de Turquía quien los retenía, y que lo hacía no por un motivo de licencias, sino porque priorizaban sus intereses nacionales en esta pandemia, ya que de lo contrario no habrían cedido finalmente por considerar que España los necesitaba más que ellos, como decía la ministra.

Hasta ahora habíamos visto la incompetencia del ministro de Sanidad, Salvador Ílla, pero menos mal que existen los gobiernos autonómicos, y en cuanto ha dado marcha atrás, y les ha dejado actuar como si el Ministerio no existiera, y la recentralización de competencias impuesta inicialmente, se suavizó hasta casi anularse, la cosa ha empezado a funcionar.

Con lo que no contábamos es con que el Ministerio de Exteriores iba a defender antes a los nacionales de otro país que a los suyos, que iba a comprender que Turquía se quede con material comprado por gobiernos españoles, y que a eso no se le debe llamar robo… le llamaremos “hacerse un turco”.

Rafael M. Martos

Editor de Noticias de Almería

Periodista. Autor de "No les va a gustar", "Palomares en los papeles secretos EEUU", "Bandera de la infamia" y de "Más allá del cementerio azul".