La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha sido la protagonista de un reciente desayuno informativo organizado por Europa Press. En este evento, celebrado en la sede de la Fundación Cajasol, García expuso las cuatro leyes que su departamento ha impulsado y que han sido aprobadas durante esta legislatura: las leyes de Economía Circular, Agentes Medioambientales, Montes y para la Gestión Ambiental de Andalucía. La consejera destacó que «estas nuevas normas van a mejorar la vida de los andaluces durante décadas» y subrayó que buscan «desenmarañar y simplificar la gestión ambiental de Andalucía».
Durante su intervención, Catalina García situó estas leyes como el núcleo de un proceso normativo sin precedentes, diseñado para dotar a Andalucía de un marco jurídico moderno, coherente y adaptado a la realidad actual. Afirmó que «el desarrollo sostenible no se construye solo con buenas intenciones o con políticas puntuales», sino que es necesario establecer «reglas claras, que generen seguridad jurídica, confianza y estabilidad para todos».
Nueva normativa para un nuevo siglo
La consejera explicó que el Gobierno andaluz decidió llevar a cabo una actualización integral de la normativa ambiental porque «no se puede proteger el medio ambiente del siglo XXI con las herramientas del siglo XX». Según su opinión, los cambios sociales, económicos y tecnológicos experimentados en las últimas décadas demandaban una respuesta normativa ambiciosa y ordenada, capaz de equilibrar la protección del entorno natural con el desarrollo económico y social en nuestra comunidad.
Catalina García también resaltó el carácter dialogado y participativo del proceso de elaboración de estas leyes, el cual ha requerido años de trabajo y escucha activa a los distintos sectores implicados. En este sentido, afirmó que «la solidez de una ley no depende de la rapidez con que se aprueba, sino del consenso que la sustenta», lo que ha permitido construir textos normativos «equilibrados, rigurosos y pensados para el largo plazo».
Ley de Montes y su impacto
En su análisis detallado, comenzó por la Ley de Montes de Andalucía, recientemente aprobada en el Parlamento regional. Esta norma responde a la necesidad urgente de adaptar la legislación forestal autonómica a los desafíos contemporáneos. La consejera señaló que esta ley renueva un marco legal obsoleto tras más de tres décadas y ahora incorpora cambios sociales, económicos, ambientales y tecnológicos relevantes para la gestión forestal.
García enfatizó que esta nueva ley considera los montes como un patrimonio colectivo y reconoce la gestión forestal sostenible como una herramienta esencial para conservar el territorio, mitigar el cambio climático y fomentar el desarrollo del medio rural. Destacó además que el texto promueve la bioeconomía, la certificación forestal, la investigación e integración de nuevas tecnologías, al tiempo que simplifica procedimientos sin comprometer las garantías ambientales.
Simplificación administrativa y nuevas oportunidades
Por otro lado, Catalina García abordó los principales ejes de la Ley para la Gestión Ambiental de Andalucía, también aprobada recientemente. Esta norma sustituye a la anterior Ley GICA del 2007 y tiene como objetivo «agilizar, simplificar y modernizar» la administración ambiental andaluza mientras mantiene «las máximas garantías en la protección de las personas y del medio ambiente».
La consejera indicó que esta nueva legislación alinea la regulación autonómica con los marcos europeo y estatal, refuerza la seguridad jurídica y reduce plazos administrativos. Además, consolida principios fundamentales como prevención, transparencia y participación ciudadana. También impulsa la coordinación interadministrativa y mejora la planificación estratégica en materia ambiental en Andalucía.
Reconocimiento a los agentes medioambientales
Ley de Agentes Medioambientales de Andalucía, aprobada a finales del año 2025, García subrayó que esta norma salda «una deuda histórica» con un colectivo clave para proteger nuestro entorno natural. La ley establece un marco legal sólido que fortalece tanto las competencias como el desarrollo profesional de estos agentes.
Finalmente, Catalina García destacó también la importancia de la Ley de Economía Circular, aprobada en 2023. Esta norma es considerada pionera en España e impulsa un cambio profundo en cómo producimos, consumimos y gestionamos recursos. La consejera remarcó que esta ley parte del principio fundamental: «los residuos no son el final de un proceso, sino el inicio de otro», buscando así reducir el impacto ambiental mientras se generan nuevas oportunidades económicas bajo un marco jurídico más seguro.
«Este nuevo marco normativo refuerza el liderazgo de Andalucía en materia ambiental», concluyó García. Las leyes establecen las bases para un modelo sostenible que equilibra responsabilidad técnica con sensibilidad social. Así pues, Andalucía demuestra su capacidad para avanzar hacia el futuro sin perder jamás vista las necesidades actuales.