La conjunción de temperaturas extremas, vientos intensos y suelos deshidratados ha resultado ser un factor crucial en la propagación del incendio en Los Gallardos, Almería, que ya ha cobrado la vida de doce personas. Mar Gómez, responsable del departamento meteorológico de Eltiempo.es, destacó que esta combinación crea un entorno sumamente adverso para las labores de extinción y favorece el avance rápido de las llamas.
Gómez explicó que el calor extremo provoca una pérdida significativa de humedad en la vegetación, especialmente en los combustibles finos como pastos y restos vegetales, que son altamente inflamables. La humedad relativa se encuentra por debajo del 10%, lo que indica un ambiente extremadamente seco. En estas circunstancias, la vegetación se deshidrata aún más, proporcionando combustible disponible para el fuego.
Condiciones climáticas desfavorables
El viento también juega un papel fundamental en esta situación crítica. Según Gómez, se prevé que durante el día de hoy soplen vientos del suroeste a velocidades de entre 25 y 30 kilómetros por hora, con rachas que podrían superar los 40 a 45 km/h por la tarde. Este fenómeno puede empujar el frente de llamas y provocar cambios repentinos en el comportamiento del incendio, así como generar focos secundarios al transportar pavesas a distancia.
La experta advirtió que la jornada presenta condiciones especialmente complicadas para la región, con máximas cercanas a los 40ºC y una humedad relativa muy baja. Estas condiciones son típicas de grandes incendios forestales: calor extremo, sequedad ambiental y vegetación altamente inflamable.
Perspectivas para la extinción
A medida que avanza el día, se espera que el viento pierda intensidad hacia la noche, estabilizándose entre 5 y 10 km/h. Aunque esto podría ofrecer cierta ventaja a los equipos de extinción, Gómez subrayó que cualquier cambio en la dirección del viento debe ser monitoreado cuidadosamente debido a sus posibles efectos sobre el comportamiento del fuego.
En cuanto a la noche venidera, no se anticipan mejoras significativas para las labores de extinción. Las temperaturas mínimas oscilarán entre los 23 y 25ºC. Cuando las noches son cálidas y no hay suficiente aumento en la humedad, la vegetación no logra rehidratarse adecuadamente, lo que permite que el incendio continúe activo o incluso se reactive al día siguiente.
Riesgos persistentes
Mientras tanto, Gómez indicó que la evolución del incendio dependerá estrechamente del calor acumulado y la sequedad del terreno en los próximos días. Aunque una disminución en la intensidad del viento podría ser beneficiosa, el riesgo seguirá siendo elevado mientras persistan las altas temperaturas y la baja humedad junto con combustibles vegetales secos.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 12 |
Fallecidos en el incendio |
| 40ºC |
Temperatura máxima esperada para el viernes |
| 10% |
Humedad relativa extremadamente baja |
| 25-30 km/h |
Velocidades del viento del suroeste esperadas |
| 40-45 km/h |
Rachas de viento que podrían superarse por la tarde |
| 23-25ºC |
Mínimas nocturnas esperadas durante la noche |