Un intento de hurto terminó con la intervención de dos efectivos de la Guardia Civil que se encontraban de descanso en un complejo comercial situado en Roquetas de Mar. Los hechos se desencadenaron cuando los trabajadores del servicio de vigilancia privada intentaban frenar la huida de un individuo que trataba de marcharse del recinto sin abonar diversos artículos textiles.
Al percatarse del alboroto y ver cómo el varón trataba de escaparse mediante violentos empujones y un fuerte forcejeo con el personal de seguridad, los dos guardias —adscritos a las dependencias de Huércal de Almería y a la Unidad de Seguridad Ciudadana de Guipúzcoa— acudieron de inmediato en su ayuda. Tras acreditar su condición de autoridades, procedieron a reducir y engrilletar al implicado, que mantuvo una actitud agresiva en todo momento.
Los componentes de la benemérita permanecieron custodiando al sospechoso en las instalaciones hasta la llegada de los uniformados requeridos para el traslado. Finalmente, la Comandancia de Almería formalizó la detención del presunto responsable, al que se le imputa un delito de resistencia y desobediencia a la autoridad, en una actuación que refleja el cumplimiento de los valores y principios del código de conducta que rige al cuerpo armado.