El cierre del ejercicio 2025 ha dejado en la provincia de Almería un escenario de contrastes: cifras récord de afiliación a la Seguridad Social y una reducción histórica del desempleo, frente a una negociación colectiva "enquistada" y un sector industrial que languidece. Así lo ha detallado
Antonio Valdivieso, secretario provincial de Comisiones Obreras (CCOO), en una entrevista para el programa
"Almería de Cerca" en 7TV Almería, donde ha hecho balance de la evolución del mercado de trabajo tras un año marcado por la consolidación de la reforma laboral.
Para Valdivieso, la valoración general del año 2025 es "positiva". El líder sindical destacó que la provincia ha logrado romper resistencias estadísticas que parecían inamovibles. "Ha habido una drástica reducción del paro registrado. Estábamos en torno a los 55.000 cuando empezó el año y ahora estamos prácticamente llegando a los 42.000", explicó, subrayando que se ha bajado de la "barrera psicológica" de los 50.000 desempleados.
Estas cifras sitúan a la provincia en niveles previos a la crisis de 2008, pero con una diferencia fundamental: una población activa mucho mayor. Según los datos aportados por el secretario de CCOO, en 2017 Almería contaba con 280.000 afiliados, mientras que al cierre de 2025 la cifra escala hasta los 341.000. "Se ha aumentado en estos siete años en 65.000 o 70.000 personas afiliadas", celebró Valdivieso, desmontando además el mantra de que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) destruiría puestos de trabajo: "No solamente no lo ha sido, sino que ha sido motivo de crecimiento del empleo".

La paradoja del campo: Beneficios récord, salarios mínimos
Pese al optimismo de las cifras macro, la realidad en los tajos y en los almacenes de manipulado es distinta. Valdivieso denunció que el sector agrario, eje vertebrador de la economía almeriense, atraviesa un conflicto que dura ya más de un año. "Estamos hablando de un sector que en las últimas cuatro campañas son récord en producción, comercialización y precio, y sin embargo ese aumento del beneficio no se está traduciendo en un incremento salarial", lamentó.
El sindicato exige una subida de entorno al 3% por encima del SMI, criticando que los empresarios almerienses utilicen el salario mínimo como un techo y no como un suelo. "El SMI no se tiene que tomar como referencia para fijar los salarios... es un mínimo a partir del cual empezamos a negociar", aclaró. Además, comparó la situación con provincias vecinas como Granada, donde el sector del manipulado ya ha alcanzado acuerdos: "En Almería tenemos un empresariado que es más reticente a la negociación colectiva y es más difícil arrancar acuerdos que en otros sitios de Andalucía".
El papel de la inmigración y la "población autóctona"
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue el análisis sobre la mano de obra inmigrante. Valdivieso fue tajante al explicar por qué, habiendo parados españoles, sectores como el campo o la hostelería se nutren mayoritariamente de extranjeros: "Los trabajos que ocupan las personas inmigrantes son precisamente aquellos que la población autóctona ha ido abandonando... porque están peor remunerados o son condiciones más duras".
El secretario de CCOO recordó que uno de cada cuatro trabajadores asalariados en Almería es inmigrante regularizado. "Ese incremento tan fuerte, si ellos no estuviesen, no se podría dar en nuestra provincia, y por lo menos haría caer nuestro sector productivo", advirtió, rompiendo una lanza a favor de su integración y denunciando que, proporcionalmente, cobran menos subsidios que los autóctonos.
El "fantasma" de la temporalidad y la desindustrialización
Ante las dudas sobre si la reforma laboral ha "maquillado" la precariedad mediante los contratos fijos discontinuos, Valdivieso defendió el modelo. Recordó que en 2021, antes de la reforma, solo el 2% de los contratos en el campo eran indefinidos, frente al 60% actual. "La actividad agraria en Almería no es temporal, es indefinida", sentenció, explicando que la estabilidad permite a los trabajadores tener un "proyecto de futuro".
Sin embargo, el punto negro sigue siendo la industria. Almería cuenta con un peso industrial de apenas el 8%, frente al 22% de la media nacional. Valdivieso mostró su preocupación por el cierre de empresas históricas como Laboratorios Durban o el cese de actividad de gigantes como CEMEX o Endesa: "Estamos en una situación muy mala... hay empresas que están dejando de producir en la provincia".
Hacia un nuevo incremento del SMI y justicia fiscal
De cara al futuro inmediato, Valdivieso se mostró confiado en que el SMI seguirá subiendo en esta legislatura para alcanzar el 60% del salario medio, como recomienda la Unión Europea. "Somos la economía que crece más de todo el entorno europeo... los beneficios empresariales están creciendo a doble dígito (15-18%)", argumentó para justificar que hay margen para mejorar las rentas más bajas.
Finalmente, hizo un llamamiento a la progresividad fiscal para estrechar la brecha social, denunciando que existen ejecutivos que ganan "200 veces más" que sus empleados. "Tiene que haber un mejor reparto de la riqueza porque cada vez hay más dinero en menos manos... y los salarios en algunas ocasiones no dan, incluso trabajando, para llegar a final de mes", concluyó.