El administrador de las infraestructuras ferroviarias del país ha abierto el proceso de contratación pública para desplegar una red de vallados de seguridad en el tendido convencional del sur peninsular. Con un presupuesto que supera los 4,6 millones de euros, este proyecto contempla el despliegue de más de 16 kilómetros de protecciones perimetrales en diversos tramos que atraviesan los territorios de Almería, Jaén y Granada, además de una pequeña incursión en Ciudad Real.
La finalidad principal de este paquete de obras es blindar la seguridad en aquellas zonas donde el desarrollo residencial e industrial ha terminado por aproximar los núcleos de población a las vías del tren. Mediante estas barreras físicas, se pretende atajar de raíz el tránsito peatonal no autorizado y los accesos indebidos a la plataforma ferroviaria, protegiendo tanto la vida de las personas como la regularidad del transporte de viajeros y mercancías.
Tramos seleccionados en la provincia almeriense
En el mapa de actuaciones de la provincia de Almería, el foco se sitúa sobre la línea que conecta Linares/Baeza con la capital almeriense. Las intervenciones para levantar estos nuevos cierres de protección se concentrarán especialmente en los términos municipales de Huércal de Almería y Benahadux, dos localidades que han experimentado una notable expansión residencial en las últimas décadas. Este mismo trazado ferroviario también recibirá mejoras en suelo jiennense a la altura de Begíjar y Cabra del Santo Cristo, así como en el municipio granadino de Benalúa.
Intervenciones en el resto de líneas andaluzas
El plan de Adif se extiende en paralelo a otros tres ejes ferroviarios de la red convencional. En la línea que une Alcázar de San Juan con Cádiz, las labores de cercado se focalizarán en los entornos jiennenses de Espeluy, Vilches y Jabalquinto, rebasando el límite autonómico hasta llegar a Almuradiel.
Por otra parte, la conexión directa entre Espeluy y Jaén verá reforzado su perímetro en las inmediaciones de Mengíbar y de la propia capital del Santo Reino. Finalmente, el trayecto entre Moreda y Granada sumará nuevos vallados protectores en un área metropolitana de alta densidad que engloba a las localidades de Albolote, Peligros, Maracena y los accesos a la capital granadina.
Esta iniciativa se alinea con las estrategias globales de sostenibilidad urbana e infraestructuras seguras, buscando una convivencia armónica y sin riesgos entre el ferrocarril y el avance de las ciudades modernas.