El aseguramiento del agua potable en la provincia de Almería da un salto cualitativo con la luz verde al ambicioso proyecto de un nuevo depósito en la zona de Aguadulce. Esta instalación, que se perfila como una pieza clave para la estabilidad hídrica del Poniente, contará con una capacidad de almacenamiento de 70.000 metros cúbicos. La iniciativa nace del consenso y la cooperación económica entre la Junta de Andalucía y el consistorio de Roquetas de Mar, uniendo esfuerzos para prevenir desabastecimientos en momentos críticos.
El objetivo central de esta obra pública es dotar al sistema municipal de una mayor resiliencia. En concreto, se busca que la población no se vea afectada si se producen paradas o averías en la desaladora de Dalías II, que es la principal fuente de suministro para la comarca. Al aumentar la reserva de agua desalada, se garantiza un flujo constante y eficiente tanto para los residentes como para el potente sector hostelero y las empresas locales, blindando la zona ante la vulnerabilidad que suele imponer la sequía.
Técnicamente, la infraestructura consistirá en un gran recinto de hormigón armado, diseñado de forma semienterrada para minimizar su impacto visual. El espacio estará dividido en tres vasos que funcionarán de manera independiente, lo que facilita las labores de mantenimiento sin interrumpir el servicio. Gabriel Amat, primer edil roquetero del PP, ha puesto de relieve que este movimiento responde al crecimiento poblacional y a la presión que sufre la red durante los meses de mayor afluencia turística.
Según ha explicado el alcalde, esta nueva dotación en Aguadulce permitirá optimizar la conexión de las tuberías generales y asegurar que los ciudadanos tengan siempre agua en sus grifos. En sus palabras, el proyecto viene a consolidar una infraestructura que considera esencial para que el bienestar y el desarrollo de Roquetas de Mar sean sostenibles a largo plazo.
El plan de trabajo cuenta con todos los parabienes de carácter ambiental, sanitario y jurídico, habiendo sido catalogado además como una obra de interés autonómico. La ratificación del proyecto por la administración local implica también que se reconoce su utilidad pública, lo que agiliza la disponibilidad de los suelos necesarios para iniciar los trabajos. Con un presupuesto que roza los 16,2 millones de euros (IVA incluido), se estima que las obras se prolonguen durante un año y medio una vez comiencen las excavaciones.