La festividad autonómica ha vuelto a teñir de tradición y sabor las calles de Almería, con un protagonismo especial en Roquetas de Mar. El municipio ha conmemorado el 28 de febrero con sus ya emblemáticas "Migas", una cita que ha logrado congregar a cientos de residentes y visitantes en un ambiente de hermandad que se ha extendido por todo el término municipal.
Desde primera hora, el trasiego de sartenes y el olor a leña han marcado el pulso de una jornada donde el buen tiempo ha sido el aliado perfecto. El alcalde, Gabriel Amat, perteneciente al PP, ha realizado un extenso recorrido por las diversas sedes y plazas para compartir este encuentro con los vecinos. Según ha manifestado el regidor, se trata de un día de "alegría y convivencia" en el que el tejido asociativo se vuelca para mantener viva una de las costumbres más representativas de la localidad, sirviendo además como el mejor homenaje a la identidad andaluza.
La ruta gastronómica y festiva ha hecho parada en numerosos núcleos, permitiendo que la celebración llegara a cada rincón. El equipo de gobierno inició su visita en la Plaza de las 200 Viviendas, para continuar por puntos estratégicos como el centro de mayores de Cortijos de Marín, la plaza de El Solanillo y el barrio de Las Marinas. El ambiente festivo también se ha vivido con intensidad en los centros de la tercera edad de El Puerto y en el Centro de Participación Activa.
La descentralización de la fiesta ha permitido que otros puntos como el centro social de Las Losas, las instalaciones para mayores de Aguadulce y la zona de Campillo del Moro en La Gloria se llenaran de comensales. El broche de oro ha tenido lugar en El Parador, donde la degustación de este plato típico se ha visto realzada con música de orquesta y bailes regionales que han animado la tarde.
Esta tradición, que nació de forma espontánea entre grupos de amigos y vecinos hace años, cuenta ahora con el respaldo organizativo del área de Mayores del consistorio. La edición de este año ha cobrado un cariz especial debido a la reciente distinción de Roquetas de Mar como Ciudad Gastronómica 2025, una etiqueta que resalta la excelencia de los productos del mar y la huerta almeriense presentes en este tipo de elaboraciones artesanales.