La batalla contra el olvido demográfico en el interior de la provincia de Almería recibe un nuevo impulso económico. La Junta de Andalucía ha destinado una partida global de 274.937,77 euros a Castro de Filabres, una localidad que, con apenas un centenar de residentes, se sitúa como uno de los puntos prioritarios dentro de la estrategia autonómica para fijar población al territorio.
Rebeca Gómez, delegada territorial de Justicia, Administración Local y Función Pública en Almería, ha visitado recientemente el municipio para supervisar los proyectos que se financian a través del Programa de Fomento de Empleo Agrario (PFEA) y las ayudas específicas de la línea MEINFRA. Durante su encuentro con los responsables municipales, la delegada incidió en que no se trata de intervenciones aisladas, sino de una planificación coordinada para actuar sobre los problemas estructurales que provocan el abandono de los pueblos.
La mayor parte de la cuantía, gestionada a través del PFEA —donde colaboran el Estado, la Junta de Andalucía y la Diputación de Almería—, supera los 244.000 euros. Estos fondos permitirán la generación de 3.400 jornales para los trabajadores del campo de Castro de Filabres. Las tareas se reparten entre el mantenimiento medioambiental de acequias y zonas verdes, la limpieza de espacios comunes como el consultorio médico o el Punto Vuela, y la mejora de infraestructuras urbanas, incluyendo la pavimentación de caminos y la instalación de barbacoas en el mirador local para potenciar su atractivo turístico.
Complementariamente, el municipio ha recibido 30.000 euros adicionales para transformar un inmueble de la calle Amanecer. Gracias a este aporte, espacios que antes estaban en desuso se convertirán en un almacén para la gestión del consistorio y una sala de usos múltiples totalmente equipada, además de realizar mejoras en el tanatorio local. Según palabras de Gómez, garantizar unos servicios públicos dignos es un requisito indispensable para atraer a nuevos vecinos, incluyendo a aquellos que ven en el teletrabajo una oportunidad para instalarse en el entorno rural.
Esta apuesta por la sostenibilidad y la cohesión social pretende, en última instancia, elevar la calidad de vida cotidiana en los pueblos más pequeños de la sierra. La delegada subrayó que el enfoque del ejecutivo regional se basa en fortalecer estos pilares para asegurar que municipios como Castro de Filabres tengan un futuro sólido y dinámico frente al reto de la despoblación.