El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Almería se ha convertido este lunes en una extensión de los invernaderos de la provincia. En un debate marcado por la urgencia y el cruce de reproches, el equipo de gobierno del Partido Popular ha sacado adelante una moción de apoyo al sector del tomate frente al acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Marruecos.
Los datos, servidos por la Federación Española de Asociaciones de Productores y Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex), han actuado como pólvora en una sesión donde se ha denunciado que el campo almeriense está siendo "sacrificado" en los despachos de Bruselas.
La agonía del tomate: Un desplome del 31% en una década
El concejal de Agricultura, Juan José Segura, abrió el debate con una radiografía que encendió las alarmas. "El tomate ha sido históricamente la principal hortaliza exportada por España, pero la situación se ha deteriorado gravemente", arrancó Segura. Según el edil, entre 2014 y 2024, la producción de tomate para consumo en fresco ha caído un 31%, mientras que las importaciones marroquíes han crecido un 269%.
"No es un retroceso accidental", subrayó Segura, vinculando esta caída directamente a la "competencia desleal" y a una aplicación "deficiente" de los mecanismos de protección previstos en los acuerdos comerciales. El concejal puso el foco en la decisión de la Comisión Europea de extender ventajas arancelarias a productos del Sáhara Occidental, ignorando las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE de octubre de 2024. "Se financia con dinero comunitario infraestructura hídrica y de riego en terceros países mientras a nosotros nos exigen normas laborales y fitosanitarias extremas que no se les exigen a ellos", sentenció.
Podemos-IU y la "cláusula del manipulado"
La intervención de Alejandro Lorenzo, concejal de Podemos-IU, rompió el marco comercial para centrarse en el factor humano. Aunque reconoció la gravedad estructural del campo, acusó al PP de hipocresía: "Ustedes describen bien los datos, pero han impulsado este modelo durante décadas. Bienvenidos al diagnóstico del capitalismo con años de retraso".
Lorenzo centró su discurso en las trabajadoras del sector del manipulado y envasado. "Se olvidan de miles de mujeres que sostienen el sector con salarios bajos y contratos precarios", denunció, instando al PP a apoyar explícitamente el convenio del sector si de verdad quieren "igualar condiciones". El edil presentó una adenda para forzar un acuerdo laboral, advirtiendo que "no hay soberanía alimentaria si quienes trabajan no pueden vivir con dignidad".
Vox señala a la "carta felona" de Sánchez
Para el portavoz de Vox, Juan Francisco Rojas, el problema tiene nombres y apellidos políticos. "Todo esto viene de la decisión de facilitar la entrada de tomates del Sáhara Occidental tras la carta felona de Sánchez a Mohamed VI en 2022", espetó Rojas, asegurando que España pasó de ser neutral a "aliada de Rabat" en perjuicio de sus propios agricultores.
Rojas no solo cargó contra el PSOE por votar en contra de un etiquetado claro en Bruselas, sino que también atizó al Partido Popular Europeo (PPE). "Se quedan en hacerse eco, pero en Bruselas sus compañeros respaldan el Pacto Verde y el acuerdo con Mercosur que arruinan nuestro sector. Obras son amores y no buenas razones", recriminó.
El PSOE defiende su gestión con "millones, no palabras"
El socialista José Fernández Maña calificó la sesión como una "pugna PP-Vox por ver quién engancha el voto del campo" y defendió la gestión del Gobierno de España con un listado de inversiones que caldeó aún más el ambiente. "Lo que necesita el medio rural es menos postureo y más apoyos. Hemos invertido 315 millones en el plan de seguros agrarios, 160 millones para la nueva desaladora Almanzora II y 10,7 millones para los afectados por el granizo de El Ejido", detalló Maña.
El concejal del PSOE lanzó un dardo directo a la bancada popular: "¿Quién firma este acuerdo? La señora Úrsula von der Leyen, del Partido Popular Europeo. ¿Cómo pueden decir que es opaco si lo firma su jefa?". Maña también propuso incluir a organizaciones como Asaja, COAG o UPA en el texto, afirmando que "esta moción sirve para cualquier organización; ustedes solo han cambiado las siglas".
Cierre de filas y rechazo a las enmiendas
En el turno de réplica, Juan José Segura se mostró inflexible ante las propuestas de la oposición. Rechazó la adenda de Podemos sobre el manipulado preguntando: "¿Qué tiene que ver el convenio laboral con la competencia de acuerdos en Europa?". También declinó incluir a otras organizaciones agrarias por "lealtad" al texto de Fepex.
"Yo soy agricultor, no tengo cara, soy agricultor y padezco esto a diario", concluyó Segura con tono personal, defendiendo que la moción es un respaldo institucional necesario para que Almería hable con una sola voz en Bruselas. Finalmente, la moción fue aprobada, dejando patente que, aunque todos los grupos coinciden en la gravedad de la crisis del tomate, las recetas para salvar el "oro rojo" almeriense siguen pasando por trincheras ideológicas irreconciliables.