www.noticiasdealmeria.com

La confianza que dan los hechos

lunes 13 de mayo de 2019, 07:05h

google+

Comentar

Imprimir

Enviar



Si hay algo que cualquier 'spin doctor' aconsejaría a un candidato/a en campaña electoral es que transmita credibilidad e ilusión sobre el proyecto que nos quiere ofrecer. A ambas cualidades podríamos sumar una tercera que ya es más difícil de conseguir: Confianza. Se puede tener credibilidad en los planteamientos e ilusión al transmitirlos, pero si no generas confianza...

Y ganarse la confianza del votante no es fácil. Requiere de tiempo y esfuerzo. Durante los casi cuatro años como alcalde, Ramón Fernández-Pacheco ha dedicado mucho tiempo y mucho esfuerzo para desarrollar la confianza que ahora se ha convertido en el lema de su campaña electoral. Confianza para que la ciudad siga abordando nuevos proyectos y pueda culminar otros que, después de años y años, han sido finalmente desbloqueados en esta Corporación que ahora termina.

Es este el momento de Almería. Nunca antes había estado tan bien posicionada, ni fuera de nuestras fronteras provinciales ni entre los propios almerienses y no podemos ahora interrumpir esta dinámica de transformación y mejora que jalona un recorrido en el que se han desbloqueado asuntos pendientes desde hace décadas, como el soterramiento del paso a nivel de El Puche y la llegada del AVE, la mejora del entorno de la Alcazaba, la Plaza Vieja, la rehabilitación de la antigua Estación, el Puerto-Ciudad, la ampliación del Paseo Marítimo...

Un proyecto que apuesta por las personas, es decir, una ciudad que busca ser inclusiva, que ayuda a los colectivos más vulnerables y que persigue la mayor participación ciudadana posible. Una ciudad que potencia el talento impulsando los sectores productivos desde la innovación y la apuesta por las nuevas tecnologías. Una ciudad que baja impuestos y cuida su cultura. Una ciudad centrada en la gestión para mejorar todos y cada uno de sus barrios. Una ciudad más verde, con más parques y espacios de ocio. Una ciudad que quiere ser la mejor para nuestros hijos y nietos, una Almería que ha de seguir siendo, lo que es, la mejor ciudad del mundo.

En los próximos días los distintos candidatos irán desgranando sus ideas con la mejor de sus sonrisas, pero de nada vale si detrás no hay un proyecto solido y realista y un equipo capaz de llevarlo a cabo. Y aquí Ramón lleva ventaja, porque mientras los demás teorizan, el alcaldable popular no habla con palabras, sino con hechos.