El año 2025 ha representado para la provincia de Almería un período de contrastes económicos y laborales notables, caracterizado por una recuperación progresiva del empleo tras un inicio incierto, impulsada por sectores tradicionales como la agricultura y el turismo, pero también marcada por vulnerabilidades estructurales como la estacionalidad y la dependencia de mano de obra extranjera. Según datos oficiales, el PIB provincial experimentó un acelerón en el segundo trimestre, con un crecimiento sostenido en exportaciones agroalimentarias y un repunte en el turismo, aunque el cierre del año deja interrogantes sobre la calidad del empleo y la diversificación productiva. Este balance no solo refleja cifras récord en afiliación y reducción del paro, sino que también subraya la necesidad de políticas que aborden la precariedad y fomenten la sostenibilidad a largo plazo.
Dinámica del Empleo: De la Preocupación Inicial a Récords Históricos
El arranque de 2025 generó inquietud en el ámbito laboral, con una pérdida neta de empleo en los primeros meses que contrastaba con las proyecciones optimistas para sectores como la hostelería y los servicios. En marzo, la afiliación a la Seguridad Social se situaba en 335.854 cotizantes, mostrando una ligera subida respecto al mes anterior pero aún reflejando tensiones en colectivos vulnerables como los jóvenes sin experiencia previa. Esta tendencia inicial se invirtió a partir de la primavera, con un mercado laboral que ganó momentum gracias a la campaña agrícola y el inicio de la temporada turística.
Hacia mediados de año, julio marcó un punto de inflexión: el paro registrado descendió en 818 personas respecto a junio, alcanzando los 43.603 desempleados, la cifra más baja para ese mes desde 2007, con una reducción interanual cercana al 10%. Este descenso se atribuyó principalmente al auge estival en turismo y hostelería, que generaron contrataciones temporales masivas y absorbieron parte del desempleo estructural.
El cierre del año consolidó esta recuperación con datos excepcionales. En noviembre de 2025, el paro bajó en 439 personas respecto a octubre, situándose en 43.196 desempleados —el mínimo para un noviembre desde 2007— y representando una caída interanual del 8,77% (4.152 parados menos que en noviembre de 2024). Paralelamente, la afiliación a la Seguridad Social alcanzó un récord histórico de 340.000 trabajadores, superando por primera vez esta barrera y reflejando un incremento significativo en cotizantes. De los contratos formalizados durante el año, más del 54% fueron indefinidos, lo que indica una mejora en la estabilidad laboral en un contexto históricamente dominado por la temporalidad.
A nivel sectorial, en noviembre, el desempleo se distribuyó de manera desigual: los servicios concentraron la mayor parte de la reducción, aunque la agricultura y los servicios siguen siendo los principales empleadores, con alertas sobre la necesidad de fortalecer el sector industrial mediante proyectos innovadores para reducir la dependencia estacional. Por edades, el paro afectó especialmente a mayores de 45 años y jóvenes menores de 25, destacando la persistencia de brechas generacionales. Sindicatos como CCOO y CSIF han valorado positivamente estas cifras, pero insisten en que la reducción interanual del 8,8% debe traducirse en empleos dignos con salarios adecuados, ya que el salario medio en la provincia ronda los 1.800 euros brutos mensuales, por debajo de la media andaluza.
Sectores Clave: Agricultura y Turismo como Pilares, con Apoyo de Pymes y Exportaciones
La agricultura intensiva, pilar económico de Almería, mantuvo su dominio en 2025, impulsada por innovaciones en digitalización: cerca del 30% de las explotaciones agrícolas incorporaron sensores para optimizar el uso de agua y fertilizantes, posicionando a la provincia como referente nacional y europeo en agricultura sostenible. Las exportaciones de frutas y hortalizas acumularon 2.539 millones de euros hasta junio, con un crecimiento del 15,5% interanual y un volumen de 1.646.504 toneladas (+4,5%), consolidando el sector agroalimentario como motor de la economía provincial y contribuyendo a un aumento total de exportaciones del 10,6%.
El turismo, otro dinamizador esencial, resistió mejor que en años previos pese a fluctuaciones iniciales. En el segundo trimestre, la provincia recibió 706.660 turistas (+1,8% respecto a 2024), con un gasto medio diario de 66,5 euros (+5,6%), aunque el acumulado anual mostró un ligero descenso del 3%. Iniciativas como las más de 70 acciones promocionales de la marca "Costa de Almería" fortalecieron el sector, generando empleo directo e indirecto en hostelería, transportes y comercio, y cerrando el año con un momentum positivo de cara a FITUR 2026.
Las pymes, que conforman el 98% del tejido empresarial almeriense, contribuyeron al crecimiento con un aumento del 0,7% en inscripciones a la Seguridad Social y un incremento del 10% en la creación de sociedades mercantiles durante el año. Además, el mercado inmobiliario y automovilístico reflejaron vitalidad: la compraventa de viviendas creció un 23,6% en julio, y las matriculaciones de turismos un 25,8%, indicadores de confianza económica.
Intervenciones Públicas: Inversiones y Programas para Fomentar la Inserción Laboral
La Junta de Andalucía desplegó en 2025 un abanico de medidas con impacto directo en Almería, destinando recursos significativos a la generación de empleo y la formación. El programa Andalucía Activa invirtió 7,8 millones de euros en la comarca del Almanzora, apoyando más de 70 iniciativas que facilitaron la contratación de 115 jóvenes y desempleados mayores de 45 años en 23 ayuntamientos, combinando formación, orientación y empleo.
Además, se aprobaron cuatro líneas de ayudas por 3,9 millones de euros para la economía social, ofreciendo incentivos de hasta 10.000 euros por incorporación laboral en cooperativas y sociedades laborales. El Programa de Empleo y Formación 2025, con una dotación provincial de 10,23 millones de euros (9,75 millones para entidades públicas y 0,24 millones para no lucrativas), promovió proyectos mixtos de 12 meses para al menos 10 participantes por iniciativa, enfocados en desempleados registrados y cubriendo costes de personal, materiales y contratos formativos basados en el salario mínimo.
Otras acciones incluyeron el Plan de Empleo Juvenil 2024-2025, con énfasis en inserción laboral y empleabilidad para jóvenes, y programas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) que beneficiaron a casi 3.900 personas con discapacidad mediante inserción laboral inclusiva. A nivel regional, la Consejería de Empleo destinó 499 millones de euros a incentivos laborales, representando el 39% de su presupuesto para 2025, con proyecciones de crear hasta 72.000 puestos en Andalucía, de los cuales una porción significativa impacta en Almería.
Dimensiones Sociales: Migración, Juventud y Calidad del Empleo
El empleo en 2025 resaltó dinámicas sociales clave. Los trabajadores extranjeros alcanzaron los 86.992 afiliados en noviembre, con un crecimiento mensual del 6,4% (5.295 más) y anual de 3.213, representando el 24,37% de los cotizantes totales. De ellos, 69.417 son no comunitarios, con 39.037 en agricultura —más de la mitad del total andaluz en el régimen agrario—, subrayando su rol esencial en la productividad pero también desafíos en condiciones laborales e integración.
El empleo juvenil siguió siendo un punto sensible: aunque el paro global cayó un 5,2% en el segundo trimestre, los jóvenes menores de 25 años enfrentaron tasas superiores al promedio, con tensiones iniciales en el año que requerirán medidas específicas como el programa ALMA Andalucía, dotado con 6,7 millones para formación y prácticas juveniles.
Desafíos Pendientes: Estacionalidad, Precariedad y Diversificación
Pese a los avances, 2025 evidenció limitaciones estructurales: la estacionalidad persiste, con picos en verano y campañas agrícolas que generan empleo temporal pero inestable. La dependencia de sectores vulnerables al clima y mercados internacionales, junto con salarios por debajo de la media nacional, urge diversificación hacia industria y economía azul. Además, la sostenibilidad ambiental en agricultura y el impacto de la migración irregular en condiciones laborales siguen en debate.
Balance Final: Progresos Tangibles con Mirada al Futuro
En resumen, 2025 deja a Almería con récords en empleo y afiliación, un crecimiento económico acelerado en exportaciones y turismo, y apoyos públicos robustos que benefician a miles. Sin embargo, transformar estos logros en empleo inclusivo, estable y diversificado es clave para la cohesión social y el desarrollo sostenible, evitando que los contrastes del año se conviertan en brechas permanentes.