La excelencia constructiva y el diseño urbano se han citado en el Centro Financiero del grupo Cajamar, ubicado en el PITA, para una nueva entrega de los Premios Arco. Estos galardones, que el Colegio Oficial de Arquitectos de Almería otorga desde hace más de cuatro décadas, han servido para ratificar cómo la arquitectura y el urbanismo han transformado la fisonomía de la provincia, uniendo la memoria de proyectos históricos con la innovación de las nuevas promociones.
En esta edición, el decano del colegio, Luis Cano, ha reivindicado la labor social de la profesión en un acto que ha contado con el respaldo de la Junta de Andalucía, representada por la delegada de Fomento, Dolores Martínez. La gala ha estrenado el Premio a la Permanencia, destinado a obras que han mantenido su vigencia tras veinte años. En esta categoría, los honores han recaído en la Universidad Laboral (actual IES Sol de Portocarrero), destacada por su racionalismo educativo en un proyecto donde participó el reconocido Alberto Campo Baeza, y en la Rambla de Almería. Esta última, recogida por el arquitecto Antonio Góngora, fue aplaudida por ser el gran hito que logró unir la ciudad y convertir un antiguo cauce seco en el corazón social de la capital.
De la recuperación patrimonial a la sostenibilidad tecnológica
El palmarés de los ARCO ha puesto también el foco en las intervenciones recientes que definen la Almería del siglo XXI. El propio edificio de Cajamar ha sido premiado como un referente de eficiencia y diálogo con el paisaje árido. Por otro lado, la rehabilitación del Hospital Provincial, impulsada por la Diputación de Almería, ha recibido una mención especial por rescatar el único edificio civil del siglo XVI de la capital para convertirlo en el actual MUREC. El vicepresidente provincial, Ángel Escobar, ha señalado que este esfuerzo técnico continuará en proyectos futuros como la recuperación del Cortijo del Fraile en Níjar.
El paisaje y la integración histórica también han tenido su protagonismo con el galardón especial a los Jardines Mediterráneos de La Hoya. El jurado ha valorado la sensibilidad de los arquitectos Juan Antonio Sánchez y Vicent Morales al articular naturaleza y patrimonio a los pies de la Alcazaba. En el ámbito de la edificación docente, el Colegio Europa ha visto reconocida su ampliación, mientras que en el sector residencial, el premio máximo ha sido para una promoción de 44 viviendas firmada por José María García Sánchez, destacada por su equilibrio entre estética y habitabilidad.
La noche ha concluido mirando hacia las nuevas generaciones con el premio al Arquitecto Novel, que ha recaído en José Moreno Ferre por el diseño del local 'La Madrileña' en Almería capital. Con esta distinción, el certamen asegura el relevo de una profesión que, en palabras de los organizadores, sigue siendo el pulso cultural que garantiza espacios más inclusivos y respetuosos en toda la provincia.