Una operación conjunta de la policía nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera en Almería ha destapado una red criminal dedicada a recuperar y revender embarcaciones y motores fueraborda de gran cilindrada previamente decomisados. Los implicados desviaban estos recursos, cuyo destino legal era el desguace, para suministrárselos a mafias del narcotráfico. El epicentro de la intervención ha sido una finca ubicada en el municipio de Níjar, donde los agentes han intervenido 17 lanchas y 14 motores de gran potencia listos para volver al agua.
La investigación comenzó la pasada primavera tras detectarse la venta de una lancha semirrígida sospechosa en un portal de internet. Al analizar las características técnicas, los funcionarios comprobaron que se trataba de una embarcación intervenida tiempo atrás en la costa almeriense por contrabando y que, por orden judicial, tendría que haber sido destruida. Los sospechosos modificaron y borraron los números de bastidor, matrículas y placas del fabricante para camuflar el origen ilícito del barco. Para eludir el rastreo de las fuerzas de seguridad, los implicados matriculaban de nuevo las embarcaciones utilizando el pabellón de Polonia.
Los agentes siguieron el rastro del vendedor hasta localizar un centro de desguace en el término municipal de Níjar. En este espacio se acumulaban múltiples vehículos acuáticos, motos de agua y potentes motores sin ningún tipo de registro documental que avalase su procedencia legal. La posterior inspección determinó que estos lotes de material provenían de depósitos judiciales de incautaciones previas.
La línea de investigación apunta a que estos equipos estaban destinados a abastecer la logística de las redes que introducen droga por vía marítima. Estas naves resultan esenciales para las redes criminales, ya que se usan para suministrar gasolina, provisiones y motores de repuesto en alta mar a las narcolanchas rápidas.
La intervención policial se ha saldado con cuatro personas arrestadas, entre ellas el comprador de la mercancía, el dueño del desguace de Níjar y dos directivos de la empresa encargada de la custodia y destrucción de los bienes embargados. Todos ellos han quedado a disposición del Juzgado de Instancia número 1 de Almería acusados de delitos de contrabando, receptación, falsificación de documentos y apropiación indebida. Las pesquisas continúan en marcha para cuantificar el volumen total de embarcaciones desviadas y localizar otros posibles implicados en la trama.