La Estación Linares-Baeza acoge este sábado una jornada de protesta en defensa de un transporte por ferrocarril público y vertebrador, orientada a detener el paulatino desmantelamiento de las infraestructuras en el área oriental de la Comunidad. Los colectivos convocantes buscan alzar la voz ante el inminente arranque de las actuaciones en la Autopista Ferroviaria Algeciras-Zaragoza, una intervención que afectará de forma directa a la operatividad del territorio y que amenaza con dejar sin tráfico de trenes a este histórico punto de enlace durante un año y tres meses.
Las organizaciones organizadoras, entre las que destacan plataformas en favor del tren de diversas zonas del sur y centro del país, han diseñado una protesta que arranca con la despedida simbólica del trayecto Intercity que une Madrid con
Almería. Posteriormente, la plaza de las Palmeras albergará una concentración donde se expondrá el malestar por la continuada merma de prestaciones, siendo esta la octava movilización impulsada en el último año a lo largo del eje entre la capital del Estado, Alcázar de San Juan y el territorio jiennense.
Entre las principales exigencias destaca la necesidad de garantizar alternativas de movilidad mientras se ejecutan los trabajos en la red y la oposición al baipás proyectado por Montoro. Los portavoces plantean soluciones tazas en nuevos tramos que conecten comarcas actualmente aisladas, reduciendo la duración de los viajes sin perjudicar a otros municipios. Asimismo, se demanda el cese de las incidencias operativas, la mejora del mantenimiento, la actualización de las líneas convencionales de la zona y la recuperación de enlaces suspendidos, señalando la importancia de esta infraestructura para frenar la despoblación.
Dentro del catálogo de reivindicaciones figura también el impulso para la reapertura del histórico trazado entre Almendricos y Guadix, que permitiría reequilibrar las comunicaciones del arco mediterráneo. La cita cuenta con el respaldo explícito de ayuntamientos, partidos políticos y representaciones sindicales como
UGT, además del apoyo de agrupaciones de usuarios como la Plataforma Almeriense por el Tren Público, Social y Sostenible, unidas en la defensa de este medio de transporte fundamental para el desarrollo socioeconómico de la zona.