El Pleno del Ayuntamiento de Níjar ha aprobado definitivamente el himno y la bandera del municipio, un proceso histórico que culminará con el acto institucional que tendrá lugar en la noche de este viernes en el Centro de Artes Escénicas (CAE) de la Villa de Níjar con la presentación oficial de sendos símbolos institucionales. En dicho acto también se hará entrega del título honorífico a los exalcaldes Manuel Montoya y Joaquín García, cuya concesión también ha sido aprobada en el pleno de hoy.
El alcalde de Níjar, José Francisco Garrido, ha explicado que “con la aprobación por unanimidad de nuestra bandera y nuestro himno dotamos a nuestro municipio de dos símbolos oficiales que representan su historia, su identidad y su proyección de futuro”, ahondando en que, con esta decisión, “Níjar refuerza su identidad propia y su imagen institucional, además de consolidar unos emblemas que nacen del respeto a su legado histórico y a su singularidad territorial”.
Un himno que recoge la memoria colectiva de Níjar
El himno a Níjar ha sido concebido como un recorrido poético y musical por la historia del municipio, evocando su enclave único entre el Mediterráneo y el desierto, sus casas encaladas y su patrimonio defensivo, representado en la Atalaya como símbolo de resistencia. La letra rinde homenaje a las generaciones que han construido Níjar a lo largo de los siglos, destacando la labor del artesano del barro y el esparto, del pescador de sus costas y del agricultor que ha convertido al municipio en motor económico de la provincia. Se trata de un canto a la memoria, a quienes “ya no tienen voz”, y a los valores de esperanza, libertad y unión que deben seguir marcando el futuro del municipio.
Una bandera diseñada bajo criterios vexilológicos
En cuanto a la nueva bandera, está diseñada conforme a criterios vexilológicos normalizados que garantizan simplicidad, claridad y representatividad del territorio. La bandera presenta fondo blanco, en referencia a la arquitectura encalada tradicional del municipio, y una banda diagonal azul que cruza el paño, aportando dinamismo y singularidad. Esta diagonal puede interpretarse como el mar Mediterráneo atravesando el territorio, así como el desnivel natural entre montaña y costa, elementos esenciales del paisaje nijareño. Además, simbólicamente puede leerse como una “N” estilizada, inicial de Níjar. En el centro figura el escudo municipal, con campo de azur, torre de plata asentada sobre montículo de oro y jarras alusivas a la tradición alfarera, timbrado con corona real. La torre representa las fortalezas y torres vigías costeras; las jarras evocan la cerámica y el esparto; el azul simboliza el Mediterráneo; y la corona real refleja la condición de municipio bajo la Corona de España.