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Leyes sin "Memoria"

viernes 17 de agosto de 2018, 11:54h

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Había pasado la mañana en el centro de la capital almeriense, y al pasar ante la Escuela de Artes, volvía a comprobar una vez más, que el Junta de Andalucía incumple la Ley de Memoria Histórica (¿puede exitir una memoria que no sea histórica?) y la Ley de Memoria Democrática (¿alguien ha visto alguna vez votar a los recuerdos?). El afán socialista por el cumplimento de ciertas leyes es inversamente proporcional al rédito electoral que pueda sacar de las mismas, y así, tras menear la tumba de Franco, ahora lo vuelven a dejar tranquilo hasta que surja un tema incómodo y pueda agitarse otra vez el espantajo como cortina de humo.

Pues en estas que entro en una cafetería y hay dos paisanos con un periódico abierto, pero andan comentando una noticia pasada. Oigo el nombre de Blas Infante, y abro las orejas... que no es muy frecuente algo así, y sinceramente, me espero que le ponga a parir, pero afortunadamente me equivoco, aunque la verdad es que el Padre de la Patria Andaluza es solo la excusa para el pequeño debate que montan los dos señores, entrados en años pero muy bien conservados.

El tema es que un colegio público, es decir, propiedad de la Junta de Andalucía que gobierna el PSOE desde siempre, en el municipio sevillano de Peñaflor, lleva el nombre de Pedro Parias, instigador del asesinato de Infante. El alcalde de ese municipio es José Ruiz Hernán, de Izquierda Unida, a quien ni se le pasa por la cabeza -según relata uno de los contertulios al otro- cambiarle el nombre el centro educativo. Su compañero de desayuno -café con leche en vaso de caña y media de aceite- pone sobre la mesa la clave: “¡Si eso lo llega a hacer el PP no salen vivos!”

Un alcalde comunista y un gobierno socialista, incumplen de nuevo dos leyes por las que sacan pecho día sí y día también, y no pasa nada, y es que como el enemigo en este caso no puede ser el PP, pues da igual ocho que ochenta. Estas leyes -ambas- están hechas para confrontar, no para recuperar la memoria de las víctimas del franquismo (a las otras víctimas ya se las glorificó como mártires cuatro décadas, por lo que parece justo que ahora se ponga el énfasis en las que están en las cunetas, en las vilipendiadas, en las humilladas... pero están logrando volver a maltratarlas con estos gestos de intencionado olvido).

Eso me trae un recuerdo, el de los menos de 60.000 euros anuales que el gobierno socialista de la Junta de Andalucía da a la Fundación Blas Infante. Eso es poco menos que la nómina anual de la presidenta Susana Díaz, y mucho menos de los más de tres millones de euros que recibe el Centro de Estudios Andaluces, pero claro... la fundación que preside la familia Infante aún se resiste a que el PSOE meta sus garras hasta el tuétano... y mira que llevan años intentándolo...

Debe ser estupendo presidir Andalucía, ser parlamentario andaluz... consejero... saber que tu sueldo y tu estatus devienen de su condición autonómica, y aunque detrás de eso hay muchos nombres, muchas personas vivas y muertas, en este siglo, en el pasado y en el anterior, destaca el de Infante, pero luego con un pequeño homenaje casi a hurtadillas se da por amortizado. Ni se reeditan sus obras, ni se difunden, ni se incluye en los temarios escolares...

Y con estas... pensando en qué pasaría si el PP gobernara la Junta y aún no hubiese retirado el escudo franquista de la Escuela de Artes, si mantuviera como nombre de un colegio público el de un asesino, si el alcalde del pueblo fuese “pepero” en vez de “rojo”, si la FBI recibiera ese mismo dinero bajo gobierno autónomico de signo distinto al actual... pagué mi café solo con hielo y me volví al sol del Poniente, donde escuché -con perdón- otra conversación -machista, creo- que ya les contaré.