La noche del 4 de enero de 2026, el Auditorio Maestro Padilla se convirtió en un hervidero de risas y buenas vibraciones gracias a la actuación de destacados humoristas almerienses. En este evento, conocido como los 'Cómicos de Almería', el público disfrutó de un espectáculo que combinó la esencia del humor local con reflexiones sobre la vida cotidiana.
Un elenco estelar
Los artistas Paco Calavera, Antonia Triviño, Pepe Céspedes, Makeba, Álvaro Vera y Kikín Fernández ofrecieron una serie de monólogos que capturaron la atención del público desde el primer momento. Cada uno aportó su perspectiva única sobre temas como la memoria, la vida laboral y las experiencias personales, todo ello enmarcado dentro del programa navideño del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería.
Álvaro Vera abrió el espectáculo con un monólogo centrado en su experiencia como autónomo en Hacienda. Su estilo explosivo, caracterizado por gestos expresivos y un lenguaje directo, logró conectar rápidamente con los asistentes. Habló sobre sus vivencias con su suegro italiano y cómo Almería se transforma durante la Navidad.
Risas y reflexiones
Kikín Fernández continuó la velada con un relato ingenioso que entrelazaba expresiones almerienses en su narrativa. Palabras como "Posyaestá" y "Engurruñío" resonaron entre los presentes mientras él compartía anécdotas cotidianas con su característico estilo cercano y ágil.
Antonia Triviño aportó una perspectiva fresca y mordaz desde una mirada femenina, combinando ironía e inteligencia en su discurso. Por otro lado, Makeba deslumbró al público no solo con su energía contagiosa sino también con su poderosa voz. Su monólogo abordó estereotipos culturales desde su propia experiencia como mujer granadina de piel negra y cabello afro.
Historias cotidianas
Pepe Céspedes hizo reír a todos con sus relatos sobre la paternidad y las situaciones absurdas que surgen en el entorno escolar. Una de sus historias más memorables fue acerca de un concierto de cuencos tibetanos realizado ante un grupo de mujeres practicantes de yoga en una asociación vecinal.
Paco Calavera cerró la noche hilando las experiencias previas con un monólogo cargado de sarcasmo y crítica social sobre ser autónomo y humorista al mismo tiempo. Su actuación dejó a todos los presentes riendo a carcajadas.
Este evento anual se ha convertido en una tradición para los almerienses, ofreciendo una dosis necesaria de alegría para afrontar el nuevo año. La risa fue el hilo conductor que permitió a todos cerrar la Navidad con optimismo y energía renovada para enfrentar los retos venideros.