En un evento significativo, Cáritas Diocesana de Almería y la Fundación FOESSA han presentado en la Universidad de Almería los hallazgos del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en Andalucía. Este análisis pone de manifiesto que la provincia enfrenta una grave situación de exclusión social, influenciada por tres factores principales: la inestabilidad laboral, el aumento del costo de la vivienda y el deterioro de las condiciones de salud entre los hogares con menos recursos. La vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social, Maribel Ramírez, dio la bienvenida a los asistentes, quienes abarrotaron la Sala de Conferencias de Ciencias Económicas y Empresariales.
La precariedad laboral sigue siendo uno de los aspectos más preocupantes en Almería. Más de 75.000 personas residen en hogares donde el principal sustentador ha experimentado en el último año una grave inestabilidad laboral, caracterizada por periodos prolongados de desempleo o múltiples contratos temporales. “El empleo disminuye el riesgo de exclusión, pero no lo elimina por completo. Tener un trabajo no siempre asegura una vida digna”, advirtió el coordinador del Informe FOESSA en Andalucía.
Impacto del costo de la vivienda
El acceso a una vivienda asequible se ha convertido en un factor crítico para muchas familias en Almería. El aumento constante del precio del alquiler ha llevado a miles a situaciones extremas. “Más de 90.000 personas caen por debajo del umbral de pobreza después de pagar sus gastos habitacionales”, destacó el responsable del estudio. Esta situación convierte al acceso a la vivienda en el principal obstáculo para la integración social. “Mientras no se reconozca como un derecho fundamental y no como un bien comercial, la recuperación económica será inaccesible para quienes más lo necesitan”, añadió.
El tercer aspecto alarmante es el estado de salud de los ciudadanos. Más de 120.000 personas viven en hogares que se ven obligados a renunciar a medicamentos o tratamientos debido a su situación económica precaria. “Cuando el cuidado de la salud depende del nivel económico, se agrava la desigualdad y se perpetúa la exclusión”, enfatizó el coordinador durante la presentación.
Reflexiones sobre el informe
María Carmen Torres, directora de Cáritas Diocesana de Almería, subrayó que el Informe FOESSA es esencial para entender la realidad social que enfrenta su organización diariamente. “No podemos aceptar que miles trabajen y sigan siendo pobres, o que deban elegir entre pagar su vivienda o adquirir medicamentos. Este informe no solo proporciona datos; nos desafía como sociedad”, afirmó.
Además, insistió en que “la pobreza no se combate únicamente con acciones aisladas, sino con políticas justas y estructuras inclusivas que refuercen el Estado del Bienestar”. Torres destacó la necesidad urgente de un modelo que garantice vivienda adecuada, empleo digno y acceso a servicios sanitarios como pilares fundamentales para lograr una cohesión social efectiva.
Llamado a la solidaridad
D. Antonio Gómez Cantero, obispo de Almería, también hizo hincapié en que todos estamos cerca del umbral de la pobreza y abogó por una actitud solidaria hacia aquellos más necesitados. “Implicarnos es un acto de fraternidad y solidaridad; esto no es solo responsabilidad de los cristianos, sino un llamado universal a vivir con caridad”, expresó Gómez Cantero. Recordó las palabras del Papa Francisco durante su última conversación: “Antonio, no te olvides de los pobres”.
Los resultados presentados reflejan cómo Almería intensifica una tendencia andaluza persistente: un modelo social incapaz de integrar completamente a quienes viven en mayor vulnerabilidad. Ante esta realidad crítica, tanto la Fundación FOESSA como Cáritas Diocesana insisten en la necesidad urgente de establecer un nuevo pacto social centrado en el cuidado, la justicia social y la dignidad humana dentro del marco político actual.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 75,000 |
Personas que viven en hogares con inestabilidad laboral grave. |
| 90,000 |
Personas que caen por debajo del umbral de pobreza tras pagar la vivienda. |
| 120,000 |
Personas que han dejado de comprar medicamentos o seguir tratamientos por falta de recursos. |