El senador del PP por la provincia de Almería, Jesús Caicedo, ha protagonizado una contundente intervención en el pleno de la Cámara Alta para exigir soluciones inmediatas a la crisis que atraviesa el sector agroalimentario, un pilar fundamental para la economía almeriense. Durante su discurso, el parlamentario quiso iniciar su alocución agradeciendo en nombre de su formación el "trabajo, el esfuerzo, el compromiso y la responsabilidad de nuestros agricultores y ganaderos que trabajan de sol a sol, sin descanso, para alimentarnos a todos". En este contexto, puso el foco en la relevancia de esta actividad primaria, reprochando duramente la actitud del Ejecutivo central al afirmar que "nuestros agricultores y ganaderos no merecen el castigo, el desprecio y el maltrato a los que Sánchez les tiene sometidos".
El representante de Almería cuestionó abiertamente la lógica de las políticas actuales preguntándose en qué cabeza cabe que un Gobierno abandone a su suerte a un sector con 4,78 millones de hectáreas de superficie agraria útil en España, una actividad que genera alrededor de 10.000 millones de euros anuales en exportaciones agroalimentarias y representa una fuente crucial de creación de empleo. Según detalló el senador del PP, el campo de Andalucía se encuentra en estos momentos "asfixiado por la avalancha de regulaciones, fundamentalismos medioambientales y burocracias impuestas sectariamente". Ante esta situación de ahogo burocrático, instó a los representantes del PSOE a abandonar la visión de sus despachos y comprender de una vez que "los agricultores no quieren subsidios, sino libertad para trabajar".
En su detallada y extensa exposición, Caicedo subrayó que lo que el sector primario reclama es tan simple como urgente y vital para su continuidad. Concretamente, exigió de forma tajante "agua para sus cultivos, herramientas para combatir las plagas y enfermedades que sufren sus cultivos, mano de obra suficiente, energía a precios justos e insumos como el gasóleo a costes razonables". Asimismo, exigió que se deje de estorbar y asfixiar a los productores locales, recordando el papel heroico que desempeñaron durante la reciente crisis sanitaria al cuestionar a la bancada socialista si se ha olvidado ya de "qué habría sido de nosotros en la pandemia sin que estos agricultores y ganaderos produjeran y distribuyeran alimentos de calidad". En este punto, rememoró los terribles desastres meteorológicos sufridos, como la depresión aislada que arrasó 14.000 hectáreas, provocando unas pérdidas de miles de millones de euros que el sector todavía intenta superar.
Frente a lo que calificó sin ambages como un desgobierno estatal, el senador ensalzó de forma directa la gestión de la Junta de Andalucía, asegurando que el presidente autonómico ha revitalizado el campo andaluz en apenas ocho años mediante la inversión directa en infraestructuras hídricas, la modernización de los regadíos, el fomento del cooperativismo y la ayuda a los sectores más desfavorecidos. Caicedo describió en la tribuna dos modelos diametralmente opuestos en la gestión pública: uno que "castiga y criminaliza al campo para aferrarse al poder" sacrificando a quienes lo padecen, y el modelo de la administración andaluza que "escucha, empatiza, invierte y ejecuta 3.500 millones en 2026 frente a las migajas socialistas previas", apostando firmemente por el relevo generacional de los agricultores.
A la enorme problemática de la gestión interna sumó la grave repercusión de los conflictos geopolíticos internacionales, como es el caso de Irán, advirtiendo que los costes de producción se han disparado de una forma inasumible para el campo de Almería y del resto de España. El parlamentario detalló que los fertilizantes son ahora entre un 40 y un 50 por ciento más caros, mientras que el gasóleo ha experimentado una subida del 28 por ciento, dejando la energía y los insumos por las nubes. La repercusión directa de estas históricas subidas recae, según alertó, primero sobre los propios agricultores y posteriormente sobre los consumidores finales, cuestionando "cómo compensará Sánchez el encarecimiento del 41,2 por ciento de la cesta de la compra desde que gobierna perdiendo el poder adquisitivo todos los hogares españoles". Criticó, además, que el Gobierno optara por medidas completamente obsoletas que llegaron tarde y mal, en lugar de aceptar el plan anticrisis propuesto desde el minuto uno.
Uno de los momentos más incisivos del discurso respecto a los intereses directos de la provincia de Almería llegó al abordar la política comunitaria y las relaciones comerciales internacionales. El senador del PP advirtió que la moción debatida nace para denunciar la "nefasta PAC" gestionada por el ministerio de Agricultura, que se resume en "más burocracia, exigencia, regulaciones, prohibiciones y menos fondos". Explicó que el nuevo marco 2028-2034 castiga severamente a la agricultura porque el Gobierno no defiende en Europa el inmenso valor de nuestro campo, lo que pone en grave riesgo la llegada de fondos europeos de hasta 85.000 millones de euros y hace que la Política Agraria Común pierda su verdadera identidad y propósito fundacional.
Para concluir su intervención, Caicedo abordó la problemática de la competencia desleal que tanto daño hace a los invernaderos y cultivos almerienses, denunciando que el Gobierno invierte dinero público en Marruecos, facilitando un tremendo crecimiento de las importaciones que alcanza el 149 por ciento, mientras las exportaciones de nuestro territorio sufren una caída del 34 por ciento. El político lanzó una contundente advertencia al interpelar sobre "qué oculta Sánchez con tanta claudicación", sugiriendo posibles presiones ligadas a casos de espionaje tecnológico para "entregar nuestra seguridad alimentaria normalizando este claro exponente de competencia desleal".
Finalmente, recalcó con firmeza que las recientes movilizaciones agrarias y tractoradas "no fueron un espectáculo, son el diagnóstico clínico de un sector asfixiado", rogando a los parlamentarios del PSOE que bajen del escaño y se manchen los pies con la tierra del campo para escuchar de primera mano a los agricultores, y garantizando que desde su formación política continuarán trabajando sin descanso para proteger y ayudar a los profesionales del sector primario.