La interminable espera para poder cruzar a pie la desembocadura del río Andarax ha agotado la paciencia en Almería. Tras sumar más de tres años y medio de parálisis administrativa, el PP ha decidido elevar la presión sobre el Ejecutivo central para que aclare de forma inmediata los motivos que mantienen bloqueada la redacción del proyecto de esta infraestructura, una obra vital para lograr la ansiada conexión entre el Paseo Marítimo y el Paseo de Ribera.
A través de una iniciativa registrada en la Cámara Baja, la diputada nacional de esta formación, Ana Martínez Labella, ha puesto el foco en los flagrantes incumplimientos del Ministerio para la Transición Ecológica. Fue en septiembre de dos mil veintidós cuando la Dirección General de Costas formalizó el contrato para diseñar este puente peatonal por algo más de ciento cuarenta y tres mil euros. En aquel momento, la promesa gubernamental fijaba un límite máximo de doce meses para tener los planos terminados, un horizonte temporal que ha sido sobrepasado con creces sin que los ciudadanos de Almería perciban el más mínimo avance.
El historial de este letargo burocrático sumó un episodio clave en el verano de dos mil veinticuatro. Según ha detallado la parlamentaria del PP, el Servicio Provincial de Costas remitió a finales de junio de ese año varias alternativas al Consistorio local para que valorase la opción constructiva más conveniente. Apenas unas semanas después, a principios de agosto, la administración municipal respondió decantándose por la solución que consideraba más óptima. Desde ese preciso instante, la incomunicación por parte del Ministerio ha sido absoluta, rota únicamente por una escueta justificación emitida en abril del año pasado en la que el departamento estatal se limitó a señalar que fundamentar la opción elegida requería más tiempo del previsto.
Frente a este silencio, la representante del PP ha reclamado al gabinete presidido por Pedro Sánchez un cronograma definitivo que despeje las dudas sobre la viabilidad de la obra. Entre sus exigencias, insta al Gobierno a confirmar si las sugerencias aportadas desde Almería van a ser finalmente incorporadas al documento técnico. Igualmente, persigue desvelar qué labores de ingeniería se han estado realizando realmente durante todos estos meses en blanco y si existe una verdadera voluntad política para sacar a licitación los trabajos sobre el terreno a lo largo de este mismo año.
Para cerrar su ofensiva parlamentaria, Martínez Labella ha advertido que la población de Almería es merecedora de contar con fechas rigurosas y de percibir un auténtico compromiso institucional. Haciendo hincapié en la trascendencia de la actuación, ha recalcado la urgencia de materializar de una vez por todas una infraestructura que resulta clave para modernizar la conectividad urbana y vertebrar el desarrollo futuro de la ciudad.