El Ayuntamiento de Roquetas de Mar se ha convertido este jueves en el centro del debate sobre la convivencia y la seguridad ciudadana. El pleno ordinario ha dado luz verde a una propuesta del PP que solicita formalmente al Ejecutivo central una reforma legislativa. El objetivo es que las administraciones locales tengan competencia para restringir el uso de vestimentas que cubran totalmente la cara, como el niqab o el burka, tanto en la vía pública como en edificios de titularidad municipal.
La iniciativa ha prosperado gracias a la alianza de los populares con Vox, mientras que el sector de la oposición ha mostrado su rechazo con cinco votos en contra y dos abstenciones. Durante la defensa de la moción, el portavoz del PP y teniente de alcalde, José Juan Rodríguez, ha aclarado que no se trata de una prohibición ejecutada de forma directa por el consistorio, sino de una petición de herramientas legales para que los municipios puedan intervenir en favor de la "seguridad y la igualdad".
Rodríguez ha hecho hincapié en que estas prendas suponen una barrera para la dignidad de las mujeres y la transparencia en la convivencia social. Según el representante popular, existen serias dudas sobre la voluntariedad de quienes portan este tipo de velos integrales, por lo que la administración debe velar por la libertad de elección y proteger a aquellas que puedan verse coaccionadas a usarlos.
Desde las filas del PSOE, el portavoz Rafael Torres ha calificado la medida de innecesaria y ha acusado al equipo de gobierno de instrumentalizar los derechos femeninos con fines electorales. Torres ha sostenido que la presencia de estas prendas no representa un conflicto cotidiano en Roquetas de Mar y que el debate solo sirve para alimentar posturas excluyentes.
En una línea similar se ha manifestado Izquierda Unida, cuyo edil Zakarías Lekal ha abogado por el respeto a la libertad individual en un Estado democrático. Para Lekal, las prioridades de los vecinos de barrios como Las Marinas pasan por la mejora del ambulatorio, el transporte o el control de plagas, más que por una regulación que considera una "persecución" hacia la comunidad musulmana, plenamente integrada en la localidad tras décadas de residencia.
Por su parte, el portavoz de Vox, Luis Manuel Pomares, ha recordado que su formación ha impulsado medidas idénticas en otros puntos de la geografía española, citando ejemplos como Níjar. Pese a reprochar a los populares que se hayan apropiado de una bandera que consideran propia, han sumado sus votos para que la solicitud de cambio normativo sea trasladada oficialmente a las instituciones estatales.