www.noticiasdealmeria.com

26M: Así queda Almería capital

lunes 27 de mayo de 2019, 10:36h

google+

Comentar

Imprimir

Enviar



Solo puede hablarse de rotundo éxito del Partido Popular en las elecciones municipales de Almería capital, porque a estas alturas, que se quede a un concejal de la mayoría absoluta, y que lo haga además subiendo en votos respecto a los resultados de hace cuatro años, es todo un logro.

Por si fuera poco, hace solo un mes, el PP en la capital lograba 22.011 votos en las generales, y ahora con el candidato/alcalde Ramón Fernández Pacheco ha subido a 34.087, cuando en las municipales de 2015 tuvo 29.935. A eso sí se le puede llamar remontada, consolidando al alcalde de Almería como uno de los grandes activos del PP andaluz, porque une juventud –por tanto tiene tiempo por delante para muchas cosas- y resultados.

El caso del PSOE es muy distinto aunque coincide con el PP en que mantiene el número de concejales que tenía, y en que también sube respecto a hace cuatro años. Por lo demás, mientras el PP ha crecido respecto a las generales en 12.000 votos, el PSOE ha bajado en 6.000 con la candidata Adriana Valverde, quien además resulta haber cosechadO menos papeletas que el propio PSOE en la urna de las europeas. Es para hacérselo mirar.

Junto con Izquierda Unida, que desaparece para que emerja Podemos, Ciudadanos es el otro perdedor de la noche electoral.

Miguel Cazorla, “duda” -como dicen los futboleros- hasta última hora, ha perdido un concejal y se queda en dos, pasando de 7.422 votos a 5.951, pero es que entremedias hemos tenido unas generales en las que alcanzaba los 18.874, por lo que respecto al dato más próximo se ha quedado en la tercera parte. Pero es que hay más, por muy poco, pero se ha quedado por detrás de Vox aunque igualen en dos ediles.

Izquierda Unida/Equo no ha funcionado, y se han quedado fuera, y eso que se las prometían muy bien. Amalia Román no volverá a ser concejal, y eso que las cuentas decían que si hace cuatro años se quedaron a un par de centenares de votos del tercer edil, al unir a los ecologistas que habían tenido entonces más de un millar, fácilmente mantendrían los dos e incluso podría sumar otro. Pero no, se les tuvo que cruzar Podemos.

Y es Podemos y Vox son los otros dos triunfadores porque se estrenan en el Consistorio, con candidatos desconocidos y con programas muy poco trabajados, llenos de lugares comunes y obviedades pero… ¿quién se lee los programas?

En todo caso cabe reseñar que los de Vox han caído de los 16.458 votos de las generales, a 5.993, dejándose unos 10.000 votos, y dándose la circunstancia de que los que recupera el PP de las generales a las municipales son 12.000... pero es que los perdidos por Ciudadanos de las generales a las municipales son también 12.000 ¿De donde vienen los votos recuperados del PP, de Ciudadanos, de Vox, de la abstención? ¿Y los 3.000 que ha ganado el PSOE desde 2015, estarían en Ciudadanos algunos, en IU tal vez, o en la abstención?

Solo hay una opción de alcalde, la de Fernández Pacheco. No hay otra. Además, tendrá la posibilidad de gobernar como quiera, ya sea en solitario con pactos puntuales con Ciudadanos y con Vox, o incluyendo a alguno de ellos en su equipo de gobierno, lo que es a todas luces muy improbable.

Si esa una cuestión que habrá de resolverse muy pronto, tanto como se tarde en constituir la nueva Corporación –que dicho sea de paso, es incomprensible que la Ley obligue perder un mes- hay otras claves sobre la mesa.

La primera es qué va a pasar en IU, y si el resultado va a acabar pasando factura a la dirección local por la incapacidad para lograr confluencia con Podemos. En todo caso, es un sinsentido que a las generales acudan como Unidas Podemos, a las autonómicas como Adelante Andalucía, que en cada caso los pactos sean distintos, y luego, a nivel provincial, en cada municipio vayan de forma diferente… han metido en un laberinto a sus propios electores.

Otra cosa es qué pasará con Cazorla dentro de Ciudadanos. Parecía haber recobrado el control, hasta el punto de haber sido nombrado portavoz provincial, y tras el mal resultado habrá que estar atentos a su futuro. Lo cierto es que él también podría firmar un libro tipo “Manual de resistencia” asi que lo dicho: atentos.

El caso de Vox es distinto. Aunque hayan caído estrepitosamente desde las generales y las autonómicas, lo cierto es que supone un éxito entrar en el Ayuntamiento. Ahora bien, si el PP les mantiene en la oposición, pactando solo algunas cuestiones, es muy posible que se acaben debilitando, y es obvio que a un partido que ha ganado desde la centralidad política, lo último que le conviene es lanzarle un salvavidas a la extrema derecha.

Además, como ha quedado claro, quienes votaron a Vox en Almería capital en las generales no lo hicieron por ser objetivamente de extrema derecha, sino como reacción a la situación de Cataluña, y han entendido que las municipales son otra cosa, que aquí son otros los temas. Pero como esta formación es monotemática, si en el ayuntamiento sus proclamas no tienen nada que ver con sus competencias, pues… eso. Vox es un partido de extrema derecha, pero sus votantes en gran medida y al menos en Almería capital, no.

Quien también tiene que hacérselo mirar es el PSOE. No pueden acusar a los de Pérez Navas de no haberles votado, ya que han subido, por lo que entre las cosas que han fallado han estado la penosa campaña electoral, entre lo que habría que incluir la imagen que se ha transmitido de una candidata tutelada, nada autónoma, y con muy poca soltura en los debates, en las ruedas de prensa y en las entrevistas… a quienes se las ha concedido.

Por delante, cuatro años sin elecciones, ya que se han realizado las autonómicas, generales, municipales y europeas, y la pregunta es cual de estas cuatro formaciones sabrá sacar partido a este oasis electoral, quienes aguantarán hasta las próximas, quienes habrán vivido un espejismo, y quienes superarán la travesía del desierto.